Generar procesos

Jorge Gallego.

En ocasiones, nos pueden surgir dudas acerca de cómo actuar con algunas cuestiones prácticas. A mí me surgió una. En lugar de buscarme la vida para ver cómo resolverla, opté por otro camino en principio más sencillo: preguntar a personas cercanas para ver ellas cómo lo hacían. Así que lancé la siguiente petición de ayuda:

Por aquello de no investigar lo que seguro que alguno ya tiene resuelto, quería plantear la siguiente duda:

Necesito deshacerme de un par de prendas de ropa que están tan deterioradas que no pueden entrar en los circuitos de ropa de segunda mano. ¿Qué hago con ellas para no tirarlas al contenedor naranja?

Gracias de antemano por vuestra colaboración en resolverme la duda.

Recibí unas cuantas respuestas bastante sugerentes:

  1. Lo que yo hago, que no sé si es correcto, es meterlo en una bolsa de plástico lisa en la que escribo “restos” y lo echo en un contenedor de ropa que hay en mi barrio que creo que clasifican la ropa válida para segunda mano o reciclan los restos en nuevos tejidos.
  2. Yo hago algunas cosas. Si la ropa está en buen uso la mando a Honduras.
    Si no depende. Si tiene cosas aprovechables tipo cremalleras o cosas así o son vaqueros que la tela puede aprovecharse entonces o bien se lo doy a mi hermana si lo quiere, o bien se lo doy a una china que cose debajo de mi casa por si puede aprovechar aunque no sé en qué queda eso.
    Si no se puede usar nada tipo una camiseta pues la echo en el contenedor.
  3. La que está en mal uso se puede dar en los centros del Ayuntamiento “Punto Limpio” y “Punto Limpio Móvil” donde se recogen residuos de tejidos. En principio los tratan (eso espero). Hay contenedores para residuos textiles en otros puntos como gasolineras, cerca de galerías de alimentación, pero desconozco si luego lo utilizan con buen fin.
    Para ropa en buen uso en la dono a la parroquia.
    Hace poco empecé voluntariado en Intermón en la tienda de ropa de segunda mano que tienen en Ronda de Valencia. Tienen dos en Madrid (empezaron en septiembre). Recogen ropa. La que está bien la sacan a la tienda con precios económicos. Lo que recogen de dinero se aporta a los proyectos de Intermón.
    La que está en mal estado la envían a una ONG en Valencia que lo intenta vender; si está en mal estado lo lleva a planta de reciclado de textiles y el dinero que recaudan se lo quedan para sus proyectos.
  4. Para el caso que presenta Jorge, que es ropa en mal estado, creo que la mejor opción es un contenedor municipal de reciclado de ropa, bien de puntos limpios o localizados en barrios, ya que de algún modo, se entiende que pueden ofrecer mayor garantía que asociaciones interesadas en la reventa del producto (salvo excepciones como Intermón).

El caso es que la variedad de matices en las respuestas hizo que me picara el gusanillo y, en lugar de resolver mi problema de cualquiera de las sugerencias recibidas, me puse a tirar un poco más del hilo. Tras unas cuantas pesquisas, transmití mis conclusiones a las personas a las que había consultado.

Muchas gracias por vuestra participación y por vuestras aportaciones. Me resultan enriquecedoras.

Las conclusiones a las que llego sobre el asunto de desprenderme de ropa usada que no sirve para que otros la utilicen (residuo):

  1. Tirarla al contenedor naranja. Cómoda, porque está debajo de casa. Destino: al vertedero.
  2. Si quiero que se recicle el material del que está hecho (criterio ecológico), debería depositarla en algún contenedor que recogen la ropa. Algo más incómodo, porque no tengo debajo de casa uno.
    Alternativas en este caso: contenedores municipales o contenedores de otras entidades. Hay un mapa de puntos de recogida municipales de ropa en internet.
    En cualquier caso tengo que desplazarme. Aumenta mi incomodidad y el tiempo que tengo que emplear.
    En cuanto a empresas, hay una tienda de ropa de segunda mano Humana con contendor de recogida.
    En esta alternativa entre empresa o Ayuntamiento, el ayuntamiento recogió 2.000 toneladas de ropa en 2016 (el equivalente en peso a 5 camisetas por persona) y consiguió una tasas de la adjudicataria de 560.000 €.
    Guau, mi residuo es un recurso para alguien…
    En este caso, los contenedores municipales revierten parte de los beneficios en las arcas municipales. Aunque la concesión está llevada por una empresa. Antes del 2015 la adjudicataria era Humana. Pero hay quien estabalece vínculos entre dicha empresa y un fraudulento fin social.
    A partir de dicha fecha, la adjudacataria es ECOTEXTILE SOLIDARITY, S.L, que, a pesar de su nombre, también es una empresa con ánimo de lucro.
    No hay nada ilícito en hacer negocio y ser empresa. Entre que mi ropa usada vaya al vertedero o se pueda reaprovechar su tejido, mejor esta última opción, aunque alguien se beneficie de mi gesto. También lo hace el planeta.
  3. Si quiero incluir el criterio ético al asunto también debo fijarme a quién beneficio con mi aportación (de un, para mí, residuo en este caso). ¿Qué sociedad contribuyo a construir?
    Con este criterio, tendría que seleccionar o bien la opción de Oxfam Intermon de “segunda oportunidad”. La ropa que no está en buen estado se destina a otros canales de venta que también generan ingresos para la organización. O bien, utilizar un canal corto de reutilización que podamos conocer.

Tras este periplo en el que me he divertido investigando con las aportaciones recibidas, voy a intentar que una conocida me arregle unos rotos en unos pantalones para alargarles su utilización conmigo antes de desecharlos y llevaré a Intermón un jersey de algodón con diversos descosidos, descolorido y con alguna mancha que para mí resulta indeleble.

Gracias a vuestra aportación, he podido darme luz en este asunto y vencer la dificultad de la incomodidad que me puede suponer solucionarlo yo sólo.

Finalmente, lo que pensé que iba a ser ahorrarme el trayecto de tener que buscar soluciones, se volvió más complejo de lo que pensaba. Terminé empleando más tiempo y energías de las previstas. También recibí muestras cariñosas de agradecimiento. Sin duda el proceso realizado ha merecido más la pena que el hecho en sí de acertar más o menos con la gestión de mi residuo.

Jolín Jorge, si los demás te hemos dado luz, tu nos has dado clarividencia, sabiduría y sentido a nuestras vidas je je je….. Este correo lo guardo en mi carpeta de temas medioambientales. Muy buena información.

Has hecho todo un tratado con el tema. Quedo alucinada.

Chapó Jorge!

Muchísimas gracias, Jorge!!!​

¡Muito obrigado!

Imagen principal tomada de http://human-analytics.net/global-companies-can-positive-impact-volatile-countries/map-painted-on-hands-concept-of-having-the-world-in-our-hands/
Imágenes secundarias tomadas de https://humanaspain.files.wordpress.com/2011/03/bola-de-desechos.jpg y https://www.slowfashionnext.com/blog/2017/10/23/sostenibilidad-solidaridad-tiendas-segunda-oportunidad/

2 Comentarios

  1. Un comentario simplista como el que más. Supongo que los responsables de las tiendas de segunda oportunidad de Intemon tienen las mismas posibilidades de pulir el dinero como tú indicas que las que tenemos tú o yo de haber abusado de menores a pesar de estas vinculados a instituciones de Iglesia.
    Creo que hay que saber diferenciar las churras de las merinas, y no generalizar de esa manera. Y más si la crítica viene de alguien del mundo de la ética. Flaco servicio se hace a la complejidad de la realidad con ese tipo de simplificaciones.
    Y bastante daño han hecho a la imagen de la cooperación un puñado de indecentes para seguir dándoles pábulo. Mientras se sigue tolerando tanto abuso en el mundo de la empresa y las finanzas. La debilidad humana, por desgracia, está muy extendida.
    De cualquier manera, gracias por leernos y por poder leer lo que escribes. Un placer

  2. ¿Oxfam?…
    ¿Para que se lo pulan en putas?…
    ¡Casi que no!
    Buscaremos alguna de las otras opciones…

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