Fauvistas: cinco fieras de colores

La exposición “Los fauves. La pasión por el color” se puede contemplar en Madrid (Fundación Mapfre) hasta el 29 de enero de 2017. Este post es una invitación a visitarla. Como ya se ha escrito mucho sobre la misma, nosotros hemos escogido un esquema sencillo, que hasta ahora no hemos visto escrito y que, nos parece, permite adentrarse en el núcleo de la exposición y del propio fauvismo: el color.

Hemos seleccionado cinco colores y, con ellos, cinco pintores de la exposición. Por supuesto, hay muchos más colores y muchos más pintores en una exposición que recoge 155 obras, incluyendo un centenar de pinturas al óleo, junto con una selección e dibujos, acuarelas y cerámicas. Por supuesto, ningún cuadro ni ningún pintor puede asociarse a un único color (menos aún estas “fieras” vitalistas, dinámicas y creativas que despliegan una “borrachera de color” o, según otros, una orgía cromática) pero sí puede ser una invitación, un primer acercamiento.

El rojo de Maurice de Vlamick

"Chaville, l'Etang de l'Ursine": Maurice de Vlamick (1905)
“Chaville, l’Etang de l’Ursine”: Maurice de Vlamick (1905)

Maurice de Vlaminck pasa por ser el más salvaje de los fauvistas. Y si el rojo es pasión, su obra lo refleja bien. El óleo Chaville, l’Etang de l’Ursine (1905) muestra un estanque con agua, sí, pero que parece envuelto en llamas.  También el restaurante del pequeño pueblo de Bouquival se ve emparentado con el árbol que, más que prestarle su sombra, lo incendia: Restaurant de la Machine à Bougival (ca. 1905). No hay espacio para el apocamiento o la mediocridad, ni siquiera en lo que parece más estático, como un estanque o una plaza.

El azul de André Derain

"Bateaux à Collioure": André Derain (1905)
“Bateaux à Collioure”: André Derain (1905)

André Derain nació en Chatou, pequeño pueblo que tuvo su influjo en varios de los pintores fauvistas hasta el punto de que se ha hablado, quizá con un punto de exageración, de la Escuela de Chatou: en realidad, se limita a la amistad creativa de Derain y Vlaminck. Hablando de pueblos y del fauvismo, no podemos dejar de mencionar a Collioure, donde Derain pintó en 1905 esta obra dominada por el azul: Bateaux à Collioure. Del pueblo costero, a la gran ciudad: Londres. Allí estuvo, en el invierno de 1906, durante unos fecundos dos meses en los que produjo unas 30 obras. Entre ellas, el famoso  Big Ben que hemos recogido en la imagen de portada. Un azul vivaz, sin ese punto melancólico que a veces se asocia a ese color.

El verde de Raoul Dufy

"Usine à l'Etaque": Raoul Dufy (1908)
“Usine à l’Etaque”: Raoul Dufy (1908)

Hemos seleccionado para el color verde la obra de Raoul Dufy Usine à l’Estaque. Se trata de una obra de 1908, pintada en los alrededores de Marsella (antes, había trabajado sobre todo con escenas de Normandía y, concretamente, de su Le Havre natal).

De una manera tan sencilla como eficaz, este cuadro contrasta el verde con el ocre, el árbol con la fábrica, lo natural con lo artificial. Creemos que no (o no necesariamente), la vida con la muerte.

El naranja de Henri Matisse

"La musique": Henri Matisse (1910)
“La musique”: Henri Matisse (1910)

Aquí abandonamos, brevemente, la exposición; y ello por dos motivos. Primero, porque no hay en la exposición ninguna obra que, nítidamente, quede dominada por el naranja con claridad. Segundo, porque sí hay otras pinturas espectaculares que sí lo hacen dentro del fauvismo. Concretamente, nos referimos a dos obras maestras de Henri Matisse que es, probablemente, el más famoso y el más significativo de los fauvistas. El primer cuadro es muy conocido y ha sido reproducido en láminas millones de veces: es “La danza” (1910). Sobre todo nos interesa la copia que está en el Museo del Hermitage, en San Petesburgo, que destaca el naranja mucho más que el del MOMA de Nueva York. Mucho menos conocido es el cuadro “La música”, que también se encuentra en San Petesburgo y también fue encargado por Sergei Shchukin. Cinco figuras naranjas, estáticas o en movimiento. Ambas evocadoras: ¿cómo resuenan en ti, qué dinamizan?

El gris de Albert Marquet

"Quai Saint-Michel avec fumée": Albert Marquet (1908-09)
“Quai Saint-Michel avec fumée”: Albert Marquet (1908-09)

En medio de la explosión de color que supone esta exposición sobre el fauvismo, queremos rescatar una obra llamativa, precisamente por la ausencia de colores vivos. Nos referimos al a “Quai Saint-Michel avec fumée” (1908-1909), cuadro de Albert Marquet, el fauvista menos agresivo. Se trata del el muelle de Saint Michel, en el río Sena de París. Una estampa dominada por el gris, ya mencionado en el humo del título. Una obra que suscita las reflexiones con las que terminamos este post. Si el blanco es la suma de todos los colores y el negro su ausencia total, el gris nos habla de los matices de la vida. El fauvismo, como movimiento pictórico, apenas duró unos pocos años (¿1904-1908?).  Su fiereza y sus colores vibrantes se difuminaron pronto. Quizá la paleta cromática de Albert Marquet nos anime a buscar la vida en lo cotidiano. ¿Qué os parece?


Ahora solo queda que disfrutéis de la exposición. Aquí podéis acercaros virtualmente. Estaremos encantados de conocer vuestras impresiones.

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