El falso fair play

Foto tomada de: http://www.infobae.com/2016/05/15/1811786-a-82-dias-los-juegos-olimpicos-rio-2016-el-mundo-se-pregunta-si-no-habria-que-suspenderlos/

Viendo las noticias, me llamó la atención las palabras de un reportero que relataba lo que sucedía en Río, fuera de los recintos deportivos.

Este reportero afirmaba que lo que estábamos viendo eran “unas imágenes insólitas en unos juegos olímpicos”. Las imágenes a las que alude muestran a los vendedores ambulantes de las favelas protestando porque no les dejaban acceder a su habitual espacio de trabajo, las calles, para llevar a cabo su trabajo. En vez de eso, los policías los desalojaban cargando sobre ellos.

Supongo que lo de insólito se referiría a que hubiesen disturbios en pleno desarrollo de los juegos. Y, claro, eso sorprende porque, supuestamente, debería haber tregua mientras deportistas de todo el mundo compiten por las medallas, para orgullo de sus países.

Las olimpiadas siempre se nos han vendido como el mejor escaparate del fair play y de la competición mundial. Un punto de encuentro de nacionalidades donde el esfuerzo, realizado por miles de atletas durante los cuatros años precedentes a la celebración de los juegos, se va a ver recompensada, o no, por la obtención del oro, la plata o el bronce.

Sabiendo que no siempre el esfuerzo es proporcional a la consecución de medallas, tampoco es cierto que el fair play se asuma por todos los países. Si no recordemos lo que sucedió con Rusia semanas antes de comenzar los juegos en Río.

El supuesto juego limpio que se pide que se aplique a este evento deportivo de alcance mundial, queda olvidado en el proceso de preparación. La limpieza a la que es sometida el país durante los años que preceden a su celebración, es algo a lo que nos estamos acostumbrando con demasiada facilidad.

Se derriban favelas porque se encuentran muy cercas de la villa olímpica, se prohíbe la venta ambulante para no molestar ni a espectadores ni deportistas del estadio olímpico, porque, claro, los ojos que no vean esta situación no se acordarán de los 40 millones de brasileños que siguen viviendo en la pobreza, ni que es uno de los países con mayor desigualdad en el mundo, ni que en estos momentos esté pasando por una grave recesión, ni la inestabilidad política que está sufriendo, y mucho menos, de los 4.1 millones de dólares que le ha costado al país este evento.

Y lo peor será lo que vendrá. ¿Qué pasará después? La experiencia dice que los países organizadores sufren un endeudamiento durante varias décadas, lo que significa que los más vulnerables, los empobrecidos volverán a pagar el falso fair play.


Foto tomada de: http://www.infobae.com/2016/05/15/1811786-a-82-dias-los-juegos-olimpicos-rio-2016-el-mundo-se-pregunta-si-no-habria-que-suspenderlos/

Compartir
Pino Trejo
Nací y vivo en Canarias. Soy militante de la HOAC. Durante 25 años ejercí como profesora de Inglés, ahora trabajo para la HOAC en cuestiones formativas. Me preocupa cómo el sentido del trabajo humano se ha deteriorado tanto que ya ni se le reconoce. El trabajo es fundamental para la vida de las personas y las familias. La dignidad de la persona nos la estamos jugando en cómo se está organizando el trabajo y el empleo y cómo repercute en la vida personal y social.

Escribir un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here