Cambio de Gobierno E-Mocionante

CAMBIO DE TURNO EN EL GOBIERNO... Dibujo: Jorge Álvaro González @lineograma

La obligación de un estreno es despertar ilusión, mantenerla es cuestión de la calidad de la obra y del público.

Estamos de estreno de gobierno, y estrenar siempre ilusiona y emociona a muchos, y enfada y asusta a otros tantos. Nuevo bajo este sol es estrenar gobierno mediante una moción de censura con el apoyo de muchos partidos, que al sentido común se antojan demasiados para gobernar. Como ocurre con las cosas de la vida, hay ilusiones efímeras y otras que permanecen. Lo mismo pasa con los miedos y temores.

El cambio de gobierno es, seguramente, una de los mayores logros de la democracia liberal. Es a través del cambio que somos capaces de progresar. No son siempre buenos, pero siempre necesarios para poder avanzar. Lo que los convierte en buenos o malos cambios es, en muchas ocasiones, nuestra capacidad para aprender de ellos, de los éxitos y fracasos, para seguir mejorando.

Sin embargo, aunque resulte una paradoja, en nuestra sociedad de la hiper-información es más fácil criticar al otro que aprender de uno mismo. Aprender requiere la aceptación de mis debilidades, criticar requiere aceptar las del otro.

El éxito del estreno estará en sus promesas. El éxito del gobierno estará en sus obras…

Estrenamos gobierno con el tercer presidente socialista, el séptimo de nuestra joven democracia. Otro cambio más y otra oportunidad para aprender.

La reciente crisis nos ha hecho aprender economía: el poder de los mercados globales, la prima de riesgo, el déficit presupuestario, la deuda pública… Estamos extremadamente sensibilizados con la corrupción política, quizás no tanto con la pequeña picaresca. Me gustaría pensar que cada día hay menos tolerancia al discurso político basado en la crítica y la negación del otro y más apoyo a la propuesta. Aunque el contenido de los medios de comunicación me hace dudar, hay que reconocer que el auge de los populismos en España es menor que en otros países.

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Es bueno ver gente ilusionada y valorando positivamente el nuevo gabinete, pero “por sus obras los conoceréis”. Más importante que lo que hicieron antes, es lo que cuentan por hacer. Y esa es nuestra responsabilidad: exigir y reconocer los progresos con respecto a nuestros problemas.

Qué problemas contribuyen a los cambios 

Como ya he escrito en otras ocasiones, para no fracasar con ilusiones imposibles, es necesario enfocarnos en nuestros problemas reales. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ofrece datos en uno de sus barómetros de opinión sobre la percepción de los problemas en España. Esta encuesta recoge, desde 1994, las respuestas de los españoles a la pregunta sobre los tres problemas principales que existen en España. Estas preocupaciones condicionan muchos cambios, también de los de gobierno. Estas son algunas de las conclusiones del análisis de dichos problemas:

  • La principal preocupación en España de forma recurrente es el paro. Cuando la percepción sobre paro como problema se ha acercado al 80%, se ha producido un cambio de gobierno como ocurrió con Felipe Gonzalez y con Jose Luis Rodriguez Zapatero
  • La corrupción también es un problema recurrente, pero solo cuando alcanza cifras por encima del 30% se convierte en un motivo de cambio. Así ocurrió con Felipe Gonzalez y ahora con Mariano Rajoy.
  • Los problemas económicos fueron, en el caso de Jose Luis Rodriguez Zapatero, la preocupación que, añadida al paro, provocó el cambio.
  • El terrorismo era la preocupación principal, después del paro, en la época de Jose María Aznar. Todos sabemos lo que ocurrió antes de las elecciones de 2004.
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¿Qué más podemos aprender del CIS y nuestros problemas?

  • Otros problemas recurrentes, aunque en menor medida, son la educación, la sanidad y otros problemas de índole social. Estos no han contribuido de forma sustancial a ningún cambio de gobierno, pero son un problema creciente al que es necesario prestar atención.
  • En los últimos años ha crecido la percepción del problema social que supone la desigualdad y la violencia de genero.
  • La sociedad no considera la inmigración un problema relevante en la actualidad. Si lo fue durante la época de Zapatero.

Problemas recurrentes requieren cambios sostenibles

En conclusión, según el barómetro del CIS, la ciudadanía no considera problemas sustanciales para España la memoria histórica, la monarquía, los recortes o la reforma laboral. Si el gabinete actual no quiere ser solo otro cambio de turno en el gobierno o ser una ilusión efímera, haría bien en dedicar toda su atención y esfuerzos a innovar soluciones sostenibles y consensuadas a los problemas identificados por los españoles. Son el paro, la corrupción, la economía, la educación, la sanidad y, ahora, el problema catalán los problemas principales que existen actualmente en España. Problemas tan recurrentes que requieren ya cambios sostenibles.

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