Sobre la esencia digital

Esencia digital
Esencia digital

El pasado 26 de septiembre Twitter nos sorprendía anunciando que iba a comenzar a probar con un grupo reducido de usuarios la posibilidad de aumentar la extensión de los tuits desde los actuales 140 caracteres hasta los 280. Jack Dorsey, CEO y uno de los fundadores de la red social del pajarito, comentaba al respecto de esta noticia que iban a estudiar de qué modo respondían los usuarios a estos nuevos tuits más largos.

Curiosamente, a raíz del anuncio se han publicado un gran número de artículos en los que se muestra cómo hacer que quien quiera pueda ampliar voluntariamente la extensión de sus tuits. De este modo, quien quiera expresarse en un mayor número de caracteres no necesita esperar a ser elegido por Twitter, sino que siempre que lo desee puede publicar tuits más largos.

Por otro lado, también son muchas las reacciones de los usuarios ante semejante anuncio. Los hay quienes aplauden la iniciativa, pero también los que han mostrado su total rechazo a la misma. He de reconocer que me posiciono en este último grupo, y quiero aprovechar este artículo para explicar por qué:

Por qué estoy en contra de los 280 caracteres

  1. Concisión. Si por algo me ha gustado siempre Twitter ha sido por el esfuerzo de concisión que requiere por parte del usuario. Aunque hay quienes pueden exponer como crítica el hecho de que muchos usuarios escriban mal para poder expresar en un tuit todo aquello que quieren comunicar, no creo que esto sea un problema característico de Twitter. Esta economía del lenguaje lo vemos a diario en servicios como Whatsapp, donde precisamente no existe una limitación en la extensión de los mensajes. En el caso de Twitter no queda otra. En mi opinión, esta necesidad de tener que explicar en pocas palabras todo un discurso más desarrollado ayuda a aprender a utilizar el lenguaje de un modo más económico y efectivo -por supuesto, a aquellos que sepan aprovechar esta ventaja. Y aquí me remito a lo que decía Antón Chéjov cuando afirmaba que ‘El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras’.
  2. Rapidez. En muchas conversaciones, la limitación de los 140 caracteres propicia que las conversaciones sean rápidas. No necesitas extenderte en la respuesta a otro. Aumentar la extensión implica que las discusiones se vuelvan más lentas y, a la hora de seguir algunas de estas, encontrar textos más largos puede hacer que se haga evidente cierta pereza por parte de los usuarios.
  3. Creatividad. Relacionado con lo que decíamos sobre la concisión, verte limitado en la extensión ha propiciado que los usuarios muestren su creatividad a la hora de expresarse. De este modo, vemos a diario cómo muchos son capaces de crear auténticas mini-obras de arte de la comunicación, ya sea mediante el uso conjunto de texto y emoticonos, imágenes, gifs, vídeos o incluso -y es lo que más valoro- utilizando de un modo inteligente los distintos significados de las palabras para transmitir mensajes en clave. Además, cuando efectivamente los 140 caracteres resultan poco, los usuarios han desarrollado una forma de extenderse en sus argumentos cada vez más habitual: los hilos propios. En estos, los usuarios publican un primer tuit enumerado y se van respondiéndo a ellos mismos en tuits consecutivos también enumerados, volcando así todo su argumentario dividiéndolo en ‘n’ tuits.

Pero aparte de lo comentado en los tres puntos anteriores, pienso que con tal medida Twitter pierde su esencia. Aumentando la extensión de sus tuits, Twitter se acerca a otras redes sociales como Facebook, Google+, LinkedIn o incluso Instagram, y se aleja de sí mismo.

Si por algo ha tenido éxito Twitter (últimamente en tendencia negativa) ha sido gracias a su brevedad y fácil uso. Creo que una mayor extensión para expresarse supondrá cambios en el uso de esta red, y de algún modo preveo que no le vendrá bien (si ya usamos otros servicios para hacer lo mismo, ¿por qué vamos a usar ahora Twitter?).

A esto se suma el hecho de que hay funcionalidades que considero más urgentes y, de hecho, claramente reclamadas por los usuarios de la red del pajarito, como por ejemplo la posibilidad de editar los tuits a posteriori, de modo que se puedan corregir errores o añadir algo que se olvidó en un principio.

Habrá que ver de qué manera es aceptada esta nueva funcionalidad por parte de los usuarios de Twitter. Tal vez sea un éxito pero, sea así o no, no cabe duda de que con medidas como esta Twitter va camino de perder su maravillosa esencia digital.

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