Enero es el primer mes del año y, como tal, es tiempo de comienzos. Como la letra alfa del abecedario griego. En enero de 2015, comenzó la aventura de entreParéntesis en la esfera digital. Llevábamos meses funcionando en nuestra vertiente presencial, con diversos seminarios internos y frecuentes actos públicos realizados en Madrid (por ejemplo, el #ForoArrupe), pero este sitio web se inauguró hace un año. Para conmemorar este primer aniversario, renovamos el diseño web y convocamos una quedada tuitera el jueves 28 de enero, que resultó francamente bien: dinámica, participativa, sugerente, informativa, animosa… todo bajo el paraguas del hashtag #DialogarEnLasFronteras.

De la alfa pasamos a la omega, la última letra del alfabeto. ¿Cuál es el fin, la finalidad de entreParéntesis? Queremos contribuir a mejorar nuestro mundo, haciendo una sociedad más justa, solidaria, inclusiva y plural. Formulado así, puede sonar demasiado genérico. Pero en el contexto en que vivimos, la cosa se concreta fácilmente. Conocemos bien los zarpazos de la crisis económica que seguimos sufriendo, a la que se une una no pequeña crisis política. Sin duda, necesitamos propuestas imaginativas y comprometidas que iluminen la situación, ayuden a comprenderla y ofrezcan vías de solución. En el terreno eclesial o religioso, son claros el impulso del papa Francisco en la Iglesia católica mundial o los nuevos aires en la Iglesia madrileña con el arzobispo Carlos Osoro, como también lo son la secularización avanzada, el pluralismo religioso, la amenaza yihadista y la creciente presencia del islam en Europa. Y, en medio de todo ello, se entrevén retos culturales de envergadura, como por ejemplo el impacto de la esfera digital en todos los ámbitos de la realidad, con sus retos y oportunidades; particularmente, en el campo educativo.

Infografía: elaboración propia

Infografía: elaboración propia

Pues bien, ante estos retos, tenemos la responsabilidad de ofrecer nuestra aportación, lo más seria y constructiva que podamos. Hablamos desde nuestras convicciones y lo hacemos abiertos a todas las voces, coincidentes o discrepantes, que quieran conversar con nosotros. Tenemos algo que decir. Y mucho que escuchar y que aprender. Para ello, invitamos a poner entre paréntesis los prejuicios, las respuestas fáciles, las visiones ancladas en el pasado, las miradas superficiales y las posturas unilaterales. Al mismo tiempo, no queremos poner entre paréntesis nuestras convicciones, ni deseamos que nadie tenga que abandonar las suyas: desde ellas hablamos, pensamos y dialogamos. Precisamente, buscando la interrelación y el entrecruzamiento de las diversas visiones es como nos acercamos al bien común, superando los intereses particulares.

Si esta es la omega (la O grande, la finalidad), ¿cuál es nuestra ómicron, la o pequeña, las pequeñas concreciones con las que vamos avanzando? Tenemos un equipo de 24 blogueros habituales y casi cincuenta más esporádicos. Juntos han escrito ya unos 800 artículos; doscientos de estos posts tienen más de 1.000 visitas cada uno y hay 14 entradas que han superado las 5.000 visitas. En estos momentos, entreParéntesis cuenta con más de 5.500 seguidores en redes sociales, entre Facebook y Twitter.

A lo largo de nuestro primer año en la Red, entreParéntesis ha recibido 132.000 usuarios que han visitado 350.000 páginas, de las que 285.000 han sido vistas únicas. En conjunto, ha habido 200.000 sesiones en la web, de las que 77.000 han llegado a través de Facebook y 40.000 a través de Twitter. Nuestro canal de YouTube recoge breves vídeos en torno a los actos presenciales que organizamos (debates, mesas redondas, conferencias, Foro Arrupe); ya cuenta con 28 videos y un total de 11.000 visualizaciones. En cuanto a los perfiles, el 60% de los usuarios tiene entre 18 y 34 años. Con esta juventud podemos avanzar desde el alfa a la omega, a través de nuestra omicron. Seguro. Os esperamos para ello.

Algunos ecos del aniversario en prensa: en La Vanguardia , en Religión Confidencial y en infosj.

El dibujo de portada es una gentileza de Muxote Potolo Bat. ¡Gracias, Miryam!