Ocurre que en muchos foros de Internet, especialmente en aquellos que son reacios a la educación tradicional y que por el contrario alaban las múltiples virtudes de la enseñanza en línea, se suele leer que en un futuro no muy lejano la educación virtual dará un paso adelante para sustituir a los docentes, cambiando de esta manera el paradigma educativo y eliminando, finalmente, a los profesores de esta ecuación.

Os ofrezco un listado en el que trato de sintetizar en cinco grandes puntos por qué considero que los docentes serán siempre un factor fundamental en los procesos de aprendizaje, ya sea de manera presencial, o bien virtual y mediada por estos profesionales. ¿Estáis de acuerdo con ellos?

  1. Ninguna máquina será capaz de establecer un plan didáctico individualizado y que responda a las necesidades de sus alumnos. En la enseñanza en línea, por muy complejo que sea el curso y por muchos itinerarios que se establezcan, siempre existirán casuísticas para las que la máquina no estará preparada para responder, y ofrecerá una solución estandarizada que no dará respuesta real a las necesidades de los alumnos.
  2. Ninguna máquina será capaz de responder en tiempo real para dar soluciones a problemas cotidianos que surgen constantemente en el aula. Los alumnos, al menos en Infantil, Primaria y Secundaria, requieren de una atención altamente individualizada y el grupo que conforman requiere también de una atención que puede ser totalmente diferente a la del grupo que hay en el aula de al lado.
  3. Por mucho que se avance en los sistemas de curación de contenidos solo el docente puede localizar y ofrecer a sus alumnos acceso a información realmente relevante y adecuada a las necesidades del grupo clase y de cada alumno de manera individual. Los actuales navegadores, con su odiosa política de cookies, avanzan a una velocidad vertiginosa ofreciéndonos servicios que consideran son los que buscamos a tenor del estudio que hacen de nuestro comportamiento y navegación en la red, y son pocas las ocasiones en las que aciertan con lo que necesitamos.
  4. Solo el docente puede garantizar que el aprendizaje sea un proceso totalmente individualizado. Para lograrlo, el docente tiene que conocer al alumno, tiene que conocer su ritmo de aprendizaje, cómo utiliza su inteligencia, cuál es su estilo de aprendizaje, qué le motiva, qué tiene que reforzar y de qué manera puede hacerlo para optimizar su tiempo y esfuerzo. Sin la ayuda del humano, la máquina no puede conocer al alumno más allá del análisis de uno o varios tests que, con seguridad, pueden ofrecer resultados totalmente sesgados.
  5. El aprendizaje tiene que permitir que el alumno lleve a la práctica aquello que ha trabajado en el aula. La evaluación de este aprendizaje requiere del análisis de capacidades como las de síntesis, análisis, aplicación de soluciones mediante diferentes tipos de herramientas, el uso de procesos cognoscitivos avanzados, y eso es imposible que lo pueda hacer una máquina.

Dicho esto, la unión hombre-máquina parece una conjunción perfecta para aprovechar las múltiples posibilidades que ofrece el aprendizaje en línea (acceso a múltiples fuentes de información y comunicación, ahorro de costes, adaptación a los tiempos de aprendizaje, etc.), y a las posibilidades que solo el contacto entre docente y alumnos puede ofrecer (empatía, cercanía, comprensión, conocimiento profundo de las capacidades del alumno y del grupo…).

Por lo tanto, la respuesta a la pregunta que encabeza este post es NO, la enseñanza en línea no es una amenaza para los profesores.