“El todo es superior a las partes y a la suma de las partes”. Este principio, que el papa Francisco formula en su exhortación Evangelii Gaudium, se puede aplicar a muchos ámbitos de la vida. El pasado viernes 20 de marzo tuvimos ocasión de experimentarlo, una vez más, gracias al excelente “concierto espiritual” que organizó entreParéntesis junto con la editorial PPC y la Universidad Pontificia Comillas.

La ocasión vino de la mano de la publicación del libro “Encuentros en el camino. Una propuesta de discernimiento espiritual”, del jesuita Bert Daelemans, miembro de nuestro equipo central. Pero el evento fue mucho más que una presentación de libro al uso. De hecho, el libro es más que un libro. Hay texto, por supuesto: poesía y prosa, teología clásica y reflexiones actuales, fragmentos bíblicos y frases ignacianas. Pero hay también imagen, en forma de fotografía. El punto de partida es un bajorrelieve en bronce, un via crucis realizado por el artista alemán Werner Klenk y fotografiado espléndidamente por el propio Bert Daelemans, hasta el punto de captar detalles y matices que podrían pasar inadvertidos.

Junto a la escultura y la fotografía, vino la música. El Ensemble Falconieri ofreció un concierto espiritual en torno a la Pasión. Este ensemble, que toma su nombre de uno de los compositores italianos del Barroco, es un quinteto de amigos y músicos aficionados que se encuentran ocasionalmente para eventos diversos: Rosa Escámez (España), soprano; Susanne Kiesewetter (Alemania), violín; Claudio Zonta (Italia), guitarra; Miguel Pedro Melo (Portugal), guitarra; y Bert Daelemans (Bélgica), clavicordio. Para esta ocasión nos deleitaron con un programa italo-alemán de Johann Sebastian Bach, Antonio Caldara, Stefano Landi y Giovanni Girolamo Kapsberger. Las piezas de música barroca fueron acompañadas de imágenes y textos del libro, con una cadencia armónica muy notable, que introdujo a los asistentes en una verdadera experiencia espiritual.

Encuentros en el caminoUn momento del concierto

En concreto, se invitó a seguir a Cristo en cinco encuentros: con Pilato, con su Madre, con Simón el Cireneo, con su Padre y con cada uno de nosotros. Adelaida Gil, del Instituto Cervantes, fue la encargada de prestar su voz a los textos, y lo hizo de manera muy apropiada, con unción, con claridad, con discreción, con pasión, con delicadeza. Es un ejemplo de la fuerza y plasticidad del libro, que permite distintos enfoques y niveles de lectura, como muy bien señala el propio autor al sugerir diversos itinerarios y modalidades de lectura.

Después del concierto, hubo dos breves intervenciones, de carácter más discursivo. Luis Aranguren, director de ediciones de la editorial PPC, expuso el proceso de elaboración del libro, dando cuenta del mimo con que se ha realizado y cómo se pudo afrontar este reto. Por su parte, Pedro Panizo, vicedecano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Comillas y autor del prólogo al libro, analizó alguna de las claves teológico-espirituales de esta obra, que supone una significativa aportación a la “via pulchritudinis” y un ejemplo señero de diálogo en las fronteras.