Estas elecciones presidenciales de 2016 las ha perdido Estados Unidos. Cuando un pueblo no sabe qué hacer, vota al miedo. El enorme apoyo de medio país a Trump es expresión de la enorme impotencia política que siente la gente. Cuando no hay cambios y la ciudadanía sabe que no cuenta, entonces cunde el miedo porque sabes que no eres nadie. Cuando no hay medios para hacer política, la política se hace miedos. Frustrado y desorientado, medio país ha buscado una catarsis: La Purga de Trump.

1. La Purga IV: Trump

La Purga es un thriller sociológico en el que Estados Unidos es un régimen totalitario en el que se permite durante una noche cometer todos los crímenes que cualquiera quiera. Se dice que tiene como fin la catarsis de los sentimientos de odio, venganza y rabia que llevan a asesinar. Esta campaña presidencial ha sido la Purga de Trump. Medio pueblo estadounidense ha dado carta blanca a Trump para que desatara el odio y la violencia. Trump ha criminalizado a todas las minorías, se ha reunido con el Ku Kux Klan, ha justificado la violación de mujeres, ha prometido atacar a China, a Rusia, a México y ha jurado apresar a su rival político. Ver a los compromisarios republicanos corear “encarcélala” cuando Trump juró meter a Clinton en la cárcel fue un episodio digno de La Purga. Trump ha lanzado a los perdedores de América contra sus hermanos, contra otros países, contra sí mismos.

2. Odio, luego existo

Trump ha sido una campaña que ha apelado a los sentimientos más ruines y negativos de la gente. Cuando se apela al miedo se corrompe el corazón de la democracia. Ha abierto la Caja de Pandora del odio, la mayor arma de destrucción masiva de toda la historia. Trump ha enardecido el orgullo de los “nadies” exhortándoles a convertirse en espanto para poder ser “alguien”. Marilyn Mason dice en una de sus canciones “Odio, luego existo” y eso es en gran parte lo que ha sucedido. La ciudadanía siente que tiene menos poder que los pocos miles de familias que forman la alta elite americana. Cuando no hay medios para hacer política, la política se hace miedo. Es el alma del populismo.

James DeMonaco escribió y dirigió La Purga en 2013 con el fin de denunciar la alta tolerancia que su país tiene con la violencia institucional. Dicha violencia no sólo se manifiesta en los crímenes raciales sino en la violencia contra las personas sin hogar o el tipo de represión que machaca a los inmigrantes del Border. El armamento doméstico forma parte de esa violencia institucional. Pero también hay violencia institucional en la extrema desigualdad que sufre el país y el papel militar que Estados Unidos ha jugado en demasiadas ocasiones.

3. Dar miedo es de cobardes

Dar miedo es una de las peores cosas que puede hacer alguien en la vida. Hagamos lo que hagamos, nunca debe ser conseguido por un medio tan venenoso como dar miedo. Quien da miedo siempre acaba dando miedo a los suyos. Nada hay peor en política que dar miedo. Aunque haya quien lo considere justificado y se quiera dar miedo a los ricos, poderosos, etc. Aun así, es la expresión de la peor impotencia, es profundamente antidemocrático, divide todavía mucho más y multiplica el mal. Querer “dar miedo” enciende la mecha de una pólvora que acaba dinamitando cualquier país. Cuando se da miedo siempre acaban aterrorizados los más pobres. Se pretende asustar a los Romanov y se acaba esclavizando a media nación.

Amo Estados Unidos. Es un país de extremos, con muchas razones para asustarse pero todavía más razones para amarlo. Y parte del mundo se decide en la política atlántica, aunque el Brexit y Washington la pongan en peligro. Nos parecemos mucho más de lo que se dice. Estados Unidos no es una excepción mundial sino que su cultura impregna toda la cultura global hasta nuestros consumos cotidianos. Simplemente aunque sólo tengamos en cuenta que el cerebro de Internet tiene barras y estrellas. Igual que Halloween, La Purga puede no ser una metáfora de Estados Unidos sino de nuestras propias sociedades y del mundo. De hecho, medio mundo es un lugar donde cada día es La Purga con barra libre para matar. Nada han deseado tanto los enemigos de América como que gane Trump. Así se justificarían todos los odios hacia Estados Unidos en que muchos disfrutan. En estas elecciones quien ha perdido ha sido Estados Unidos.