El Mediterráneo (y Open Arms) necesita vendavales solidarios

El director de Proactiva Open Arms, Oscar Camps, ha asegurado que la incautación preventiva del barco con que rescataban migrantes en el Mediterráneo, solo demuestra “un cambio radical de estrategia en la frontera marítima del sur de Europa” y ha acusado a Italia de favorecer las “devoluciones en caliente”. Todo a causa de que la ONG en su última misión de rescate, desembarcaron 216 migrantes en Italia y tras la que fue incautado su buque insignia. Tras ello, las autoridades italianas transfirieron a los guardacostas libios la coordinación del rescate, una situación que “no había sucedido nunca antes” según su director Oscar Campos, valiente y eficaz impulsor civil de una organización que ya ha salvado cerca de 60.000 vidas en dos años largos de actuaciones en el Mediterráneo. Un hombre que saboreó desde su Barcelona natal “el sabor amargo del llanto eterno que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul” que cantaría Serrat en su “Mediterráneo” universal tan recordado en estos tiempos de crisis de refugiados. Es la última y amenazante advertencia hacia esta organización dedicada precisamente a todo lo contrario de lo que se les acusa: protegen y salvan vidas.

Proteger y salvar frente al rechazo de “facto” que supone la nueva operación llamada en Griego “Themis”, (irónicamente para el caso que nos ocupa en su equivalencia romana supone “Iustitia” o personificación del derecho divino de la ley). Apoyados por la Frontex en el Mediterráneo basándose en la cual lo que está haciendo Italia es “transferir a Libia la responsabilidad de rescatar a los migrantes en el mar”, lo que significa “rechazarlos de facto”. Frente a la protección y el salvamento de Open Arms la alternativa europea es el rechazo.

Camps nacido en Barcelona decidió en 2015 desplazarse a Lesbos, una isla griega situada cerca de Turquía, para evaluar la situación de los refugiados sobre el terreno. Camps antes de embarcarse en la dichosa aventura de rescatar a náufragos del Mediterráneo era propietario y dirigía en Badalona una empresa de socorrismo establecida, Pro-Activa Serveis Aquàtics, dedicada a los servicios marítimos, concretamente en la seguridad acuática y el socorrismo. Y con 15.000 euros que Camps tenía ahorrado y un grupo de voluntarios empezó a guiar y ayudar a llegar a las playas a los refugiados, principalmente sirios, que venían desde Turquía en embarcaciones muy frágiles.

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Estamos ante un caso más de criminalización de la hospitalidad como ya señalábamos ante el caso de Helena Maleno, los bomberos de Sevilla y otros.

Tenemos buena relación con Open Arms desde la CEM y desde la revista Ventana Europea  iniciada con una gestión para su encuentro con el papa Francisco a quien le regaló el chaleco salvavidas de una niña siria de seis años que no pudieron rescatar. Murió ahogada con su familia. El papa les animó a seguir en su trabajo y le entregaron una carta en donde le agradecían al Papa la visita que realizó a Lesbos porque “puso todos los medios y los focos en el drama de la inmigración. Le contaron “ lo que hemos visto, lo que hemos vivido” pidiendo que fuera a Bruselas e hiciera lo mismo que hizo en Lesbos. El chaleco entregado es la mejor reliquia que ahora posee la sección vaticana “Migrants and Refugees”.

Es verdad: Lesbos es Bruselas también. Lesbos (icono de otras muchas ciudades y tierras con refugiados) no es solo “está” en la Unión Europea, sino que “es” Union Europea. Un Simbolo de un gran fracaso, al menos en las vergonzosas políticas con los refugiados.

Estas medidas italianas suponen expresión de esa cruda y fracasada realidad de ayuda al refugiado y muchos piensan que la existencia de una política europea de externalización de fronteras deriva en el acoso a las oenegés de rescate por parte de las autoridades italianas (y otras). Pero además, el caso revela que la Armada italiana lleva a cabo devoluciones en caliente (cosa que ademas de la externalizacion de fronteras conocemos bien en España) de migrantes a Libia bajo un pretexto que se ha demostrado falso: la existencia de una zona de rescate marítimo libia (o SRR). La devolución de migrantes y refugiados a Libia es contraria al derecho europeo e internacional ya que en ese país se violan sistemáticamente los derechos humanos, como reconocen tanto las autoridades italianas como las instituciones europeas, la ONU y las organizaciones humanitarias.

Parece como si las aguas internacionales se hubieran convertido en un “agujero negro” o en una “alfombra” donde la UE “esconde lo más sucio que hay”. Europa pone más dinero en deportar gente que en salvar vidas. “Nos preguntamos si hay verdadera voluntad para poner recursos o más bien para poner debajo de una alfombra una realidad que no saben gestionar” Denuncia Oscar Camps. Y luego niegan recursos para garantizar la seguridad, para el pasaje seguro o incluso para el rescate en el mar cuando tienen problemas. Eso es indignante.

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Contando además con que Libia es un país sin gobierno, controlado por mafias y milicias. Un país en el que distintas organizaciones han podido comprobar de primera mano que la esclavitud nunca fue abolida del todo. Se vende y se compra personas como esclavos y esclavas, violando sistemáticamente los derechos humanos más básicos. Hasta el mismo secretario general de la ONU, António Guterres, el pasado febrero, suscribió un informe sobre el durísimo trato en Libia a los migrantes en el que se denunciaba además “la conducta violenta de la guardia costera libia”.

Hace poco más de tres meses nos narraban uno de sus rescates, resumen de muchos otros: una niña, Miracle, que llegó a la vida a bordo de un barco de la Organización con bandera española, el Open Arms, y cuya madre, de nombre Peace, huía de Ghana. Dos bonitos nombres ¿verdad? Milagro y Paz (en la foto).

Al recordarlo nos decían: “No hay mejor lugar en el mundo que el regazo de una madre. En esto estaremos todos de acuerdo”. Fue la tripulación 29 de la ONG Proactiva Open Arms, un equipo de 15 voluntarios y voluntarias profesionales del salvamento marítimo quienes la conocieron por primera vez. Todos ellos y ellas decidieron unirse a la causa con el único e imprescindible objetivo de salvar vidas, algo tan simple pero que a la vez resulta tan complicado. La pobre Peace dio a luz en su barco, y lo reitera siempre que puede porque nadie en el mundo debería encontrarse en la situación de tener que hacerlo en esas condiciones. Pero es que las personas que rescatan no tienen nada que perder.” Huyen – nos dicen – de situaciones de guerra, hambre y pobreza extremas, y en la totalidad de los casos han pasado por situaciones inimaginables, con todo tipo de torturas y vejaciones. Las personas que nos encontramos en el Mediterráneo central salen de Libia, un país mediterráneo sin derechos incluyendo el derecho que da sentido al resto, el derecho a la vida.”

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Ahora más que nunca cualquiera que se acerque al Mediterráneo podrá descubrir sin embargo lo que Serrat percibía y cantaba: “A fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura”.

Los análisis se enriquecen siempre con la experiencia afectiva que quien lo narra: En este caso Oscar Camps: “Al tener a la pequeña Miracle en nuestros brazos nos dimos cuenta de que lo que queríamos era protegerla. A ella y a todas las presentes y futuras Miracles que por desgracia se ven obligadas a vivir condiciones infrahumanas. Pero al cogerla en nuestro regazo nos acordamos también de las más cerca de 60.000 personas que hemos rescatado en el Mediterráneo desde que, un día, hace ya dos años, un grupo de voluntarios decidió dejar la comodidad de sus vidas para ayudar a salvar las vidas de todos aquellos que se ahogan en la frontera más mortífera del mundo. Cada una de estas personas rescatadas tiene una historia personal que le ha llevado a lograrlo. Pero muchas otras se quedan desgraciadamente en el camino.

Es – otra vez- lo de Serrat: “Ay, si un día para mi mal/viene a buscarme la parca. /Empujad al mar mi barca/con un levante otoñal/ y dejad que el temporal/desguace sus alas blancas”.

Si para acompañar al Juicio de Helena Maleno ofrecíamos unir su mirada frente al juez con las de miles y miles de miradas solidarias, en este caso habrá que unir huracanes por la Justicia y nuestros soplos y alientos de vida que formen ese temporal que Serrat canta para convertirlo en un vendaval, un huracán que reconozca el valor de la Hospitalidad, del sacrificio al salvar vidas humanas etc Y que barra del mapa, y desguace para siempre, las miles de alas blancas y de muerte como se utilizan para tantos recovecos legales, políticos y de poderío de baja estofa que hacen del Mediterráneo fosa de muerte y no canal de vida

Como Open Arms.

(Fotos de Open Arms excepto un eritreo de 22 años rescatado por el ‘Open Arms’ el pasado 11 de marzo (Kepa Fuentes/Reuters)

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