Por José María Segura, SJ

Mohandas Karamchand Gandhi nace en Porbandar, Kathiawar en 1869. Putlibai su madre tuvo una fuerte influencia espiritual sobre el niño Mohandas. Karamchand, su padre, era Primer Ministro de la región. Gandhi estudió derecho en el University College en Londres. Se trasladó a Sudáfrica y allí comienza el despertar de Gandhi. Su compromiso con la paz y la justicia ancladas en la doctrina de la ahimsa, la no violencia, le llevó a pasar seis años y medio en la cárcel, en diferentes periodos. El 30 de enero de 1948 fue asesinado en Birla House en Nueva Delhi. Tenía 78 años. Sus últimas palabras fueron: ‘Hey Rama’ (Oh Dios).

Ofrecemos una breve selección de algunos rasgos esenciales de Gandhi que siguen siendo relevantes hoy, como para expresar que su mensaje sigue vivo e interpelante en la actualidad:

La dignidad de la persona: En un viaje en tren a Sudáfrica es expulsado por negarse a dejar su vagón de primera clase, que no podían ocupar los hindúes según la legislación británica, quizás este y otros incidentes parecidos despertaron en Gandhi la fuerza para luchar por la dignidad de todos. En Sudáfrica organizó campañas de desobediencia civil y no cooperación contra las leyes discriminatorias hacia los hindúes hasta lograr su abolición. En la India Gandhi luchó contra el sistema de castas y llamó a los “intocables” Harijan, “hijos de Dios” para exigir un trato digno para ellos.

La inculturación: En 1915 regresó a India y abandonó los trajes ingleses para vestir con la ropa típica de un campesino indio. Explicará a los políticos hindúes que no son dignos representantes de su pueblo ni pueden pretender hablar en su nombre si no viven entre ellos y no conocen sus costumbres. Recorría pueblos y aldeas de la India en los que hablaba de la dignidad humana, de la justicia y de la autonomía de la India. Invitaba a los Indios a tejerse su propia ropa. Practicaba el hilado diario como “sacramento que orienta el pensamiento del ser humano hacia Dios”. Era además una fuerte reivindicación política y un modo de concebir la India: el “Swaraj” la autosuficiencia productiva.

La mística-política. Gandhi era un místico hindú ortodoxo metido en política. Creó un neologismo ‘Satyagraha’ o la fuerza del alma (de la verdad) con el que buscaba desde su espiritualidad, las herramientas, raíces culturales y religiosas en las que cimentar los principios de resistencia civil que había leído en Thoreau junto con los principios de autosuficiencia económica que aprendió de Tolstoy. Llegó a una síntesis: la capacidad de gobernarse a sí mismo, controlar el deseo las pasiones, las necesidades, era el camino para lograr una sociedad más justa y a la larga una India que fuera autosuficiente y autogestionada.

Rueca

No coopera con el mal. Gandhi consideraba un deber moral y religioso no contribuir con las desigualdades e injusticias del sistema colonial británico. Así, cuando el 13 De Abril de 1919 en Jallianwalla se produce una brutal represión de una concentración pacífica que deja 1,137 heridos y 379 muertos, inicia una serie de campañas masivas de boicots a productos británicos y de no cooperación.

La importancia de la estrategia. La Marcha de la Sal de 1930 es una muestra paradigmática de su  manejo del poder simbólico. La marcha era una protesta contra el monopolio británico de explotación y contra los impuestos sobre la sal, pero el objetivo de fondo era poner en crisis el dominio británico sobre la India. Recorrió 358 km en 13 semanas y durante el recorrido se agregaron varios miles de personas. Llegados al mar Gandhi cogió sal violando la ley que prohibía su frabricación. Fue encarcelado y tras la represión de la toma no violenta de la salina de “Dharasana” Tagore afirmó “Europa ha perdido totalmente el prestigio moral de que gozara en Asia”.

El ayuno: Gandhi ayunaba frecuentemente, en ocasiones para auto-purificarse, como parte de su práctica religiosa, otra para “purgar” el dolor y pesar que sentía por ver que la Satyagraha no se practicaba adecuadamente y eso estaba generando violencia. También ayunó políticamente, como en su ayuno a muerte para negociar las condiciones de partición de la India en 1948.

Camina
Gandhi sigue caminando hoy

 [Aquí puede escucharse una entrevista al autor de este post en Magis Radio]