Dos conceptos de periodismo

El pasado 14 de noviembre, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) organizó un cara a cara entre los periodistas Mar Cabra y Miguel Ángel Aguilar, bajo el título de «Dos conceptos de periodismo». El contraste generacional y profesional no podía ser mayor: Miguel Ángel Aguilar, nacido en 1943, es uno de los periodistas más conocidos del país, ha trabajado en algunas de las cabeceras más prestigiosas, fue director de la agencia EFE y colaborador en radios y televisiones, y el año pasado protagonizó un intento, algo quijotesco, de lanzar un periódico semanal en papel —Ahora—, que tuvo que cerrar en octubre; Mar Cabra, nacida en 1983, periodista de investigación y especialista en análisis de datos, trabaja desde 2011 en el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, con sede en Estados Unidos, y se ha hecho conocida principalmente por la investigación de los papeles de Panamá.

Aunque las divagaciones de Aguilar, siempre sabio y mordaz pero un tanto pasado de rosca, dificulten el diálogo, les recomiendo ver el vídeo porque permite apreciar dos visiones bien distintas sobre el periodismo: Miguel Ángel Aguilar representa a la perfección el personaje de tecnófobo —confesó sin rubor que no tiene móvil— indignado por la superficialidad que inunda los medios; Mar Cabra —a quien últimamente hemos podido escuchar en varias ocasiones en la Universidad de Deusto—, representa el rostro más cool del periodismo actual: una mujer especializada en el periodismo de datos, que se siente como pez en el agua en el mundo de las tecnologías digitales.

Nuevos perfiles profesionales

En cualquier faceta de la vida conviene siempre evitar ser un cascarrabias, porque, salvo que se tenga el ingenio de Miguel Ángel Aguilar —que eso lo salva a él y solo a él—, termina uno exudando un karma negativo que espanta a cualquiera. Es mucho más atractivo ser una persona propositiva y optimista, como Mar Cabra, a quien vemos encantada de que el periodismo tenga que adaptarse a los nuevos tiempos y competir por la atención de la gente en un contexto saturado de estímulos. Cabra está además convencida de que es posible hacerlo con éxito si se apuesta por nuevos conceptos de periodismo, basados en las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen: por ejemplo, el fact-checking —confirmar o desmentir lo que los políticos afirman—, las filtraciones e informaciones confidenciales, el análisis de datos para promover la transparencia y rendición de cuentas, etc.

El relato es atractivo. Ahora bien, les confieso que cuando oigo hablar de «periodismo de datos» siento la misma incomodidad que cuando oigo a algunos hablar de «innovación» o «emprendizaje». Las tecnologías digitales abren nuevas posibilidades al periodismo y demandan el dominio de competencias que hasta ahora no vinculábamos a ese oficio —dominio de las TIC, gestión de software, gestión de datos, etc.—. Es posible que surjan nuevos perfiles profesionales y, en todo caso, los profesionales de la comunicación, a quienes cada vez se pide más versatilidad, han de formarse en esas competencias. Pero, por honestidad hacia cualquier joven que piense en dedicarse al periodismo, hay que decir las cosas como son: la propia Mar Cabra nos cuenta que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación para el que trabaja —que, no lo olvidemos, ha liderado una investigación de alcance mundial sobre los papeles de Panamá— ha creado en los últimos años seis puestos de trabajo dedicados a datos. Seis. Imagínense los puestos que se van a crear con ese perfil en el Diario de Murcia y en la Voz de Galicia —o en Diario.es y ElConfidencial.com—.

No es solo una crisis de la prensa

Hay un modelo de prensa, en el que ha habitado un modelo de periodismo y de periodista, que se hunde irremediablemente y está por ver si se consolida una alternativa viable. Decir que «la crisis es de la prensa, no del periodismo», dando por hecho que hay una forma de hacer periodismo de calidad en formatos novedosos, no deja de ser la formulación de un deseo, mientras no se consolide un modelo alternativo económicamente viable. Hay que hacer que eso sea posible, pero ahora mismo reina la incertidumbre. Mar Cabra explica en la charla que la solución a los problemas de viabilidad económica de los medios de comunicación no va a consistir en una única fórmula, habrá varias: combinaciones diversas de formas de pago (una minoría), publicidad, donaciones, socios, etc.—. Debemos dar aliento a quienes están explorando esas fórmulas, porque la sociedad se juega mucho en ello, pero todo apunta a que serán pocos los que prosperen.

La crisis no es solo de la prensa, es del periodismo, porque en un contexto dominado por las redes sociales que controlan la distribución de contenidos —las noticias se leen en Facebook—, la información se banaliza: si no estamos dispuestos a pagar, entonces se impone la guerra por el click: corremos el peligro de que el futuro no sea el «periodismo de datos», sino el periodismo de los titulares llamativos, las noticias «divertidas» y el sensacionalismo.

FOTO: web de la Asociación de la Prensa de Madrid

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