Doroteo de Gaza, Pedro Sánchez y el General de los jesuitas

Ya ha comenzado, en la Congregación General 36 de la Compañía de Jesús, el periodo llamado de las “murmuraciones”. En este interesante artículo podéis haceros una idea de qué es esto, cuál es su importancia, cómo se desarrollan y cuál es el tono espiritual requerido. Para quienes estamos en España, todavía está fresco el lamentable espectáculo del Comité Federal del PSOE, el pasado día 1 de octubre, que terminó con la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del partido.

Elección del Prepósito General de una orden religiosa, dimisión del Secretario General de un partido político. Ya sabemos que las comparaciones son odiosas. Por eso, dejaremos ahí este tema, que solo pretendía ofrecer un par de brochazos de contexto, para situar la reflexión que sigue.

Damos un salto atrás de unos mil quinientos años, para acercarnos a Doroteo de Gaza, un monje cristiano en la Palestina del siglo VI, venerado como santo en varias confesiones cristianas.  En una de sus obras más conocidas, las Instituciones espirituales, escribe:

Suponed un círculo. Imaginad que este círculo es el mundo, el centro del círculo Dios y los radios las diferentes vías o maneras de vivir los seres humanos. Cuando los santos, deseando acercarse a Dios, caminan hacia la mitad del círculo, en la medida en que penetran en el interior, ellos se acercan unos a otros al mismo tiempo que a Dios y, cuanto más se aproximan uso a otros, más se acercan a Dios. Y lo mismo sucede en sentido inverso, cuando de alejan de Dios para retirarse hacia el exterior. Es evidente, pues, que cuanto más se alejan de Dios más se alejan unos de otros y cuanto más se alejan unos de otros, más se alejan de Dios. Así es la naturaleza de la caridad. En la medida en que estamos en el exterior y que no amamos a Dios, en la misma medida nos hemos alejado del prójimo; pero si nosotros amamos a Dios, cuanto más nos aproximamos a Dios por la caridad hacia él, tanto más estamos unidos por la caridad al prójimo; cuanto más unidos al prójimo, tanto  más lo estamos a Dios.

32-radios-para-bicicleta-de-ruedas-de-cassette-wheelset-cojinete-de-bolas-de-disco-disco-deEl texto es claro. La postura de Doroteo es explicita y nuclearmente creyente en Dios. Pero podría entenderse también en una clave más abierta, de modo que sirva también a personas o instituciones no creyentes. En la medida en que nos quedamos en la superficie, nos separamos; si nos adentramos al corazón auténtico de lo humano, nos unimos.

Probablemente lo que busquen las “murmurationes” jesuitas sea esto: que todos los electores refuercen su unión con Dios para que, de este modo, queden más unidos entre sí. Y viceversa. Ya lo dijo el mismo San Ignacio de Loyola: “los medios que juntan al instrumento con Dios (…) son más eficaces que los que le disponen para con los hombres” (Constituciones SJ, núm. 813). Así, la elección del Prepósito General –prevista en esta ocasión para el viernes 14 de octubre– fluirá de la unión generada.

Quizá esta imagen de Doroteo de Gaza y esta sencilla reflexión puedan aportar algo de luz a las divisiones en el PSOE, al referéndum en Hungría, al proceso de paz en Colombia (tras el plebiscito y el Premio Nobel), al viaje del papa Francisco a Georgia y Azerbayan, …  y a otros acontecimientos de la actualidad. Si nos quedamos en la superficie, surgen las disputas. Si nos adentramos en lo profundo, brota la unión.

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