Des-prendimiento y des-carte en las vacaciones familiares

Alberto Sánchez.

Este verano, mientras estaba de viaje recorriendo Normandía con mi familia, iba conduciendo una auto-caravana y tenía dos sentimientos que se alternaban. Por un lado, pensaba en lo bonito de llevar consigo todo lo que se necesita para vivir, que no es tanto, y daba gracias por esa sensación de sencillez y austeridad, de desprendimiento. En una caravana se dispone de todos lo necesario para vivir: cama, cocina, baño, ropa, alimentos, agua… pero el espacio es muy reducido y hay que apañarse con lo imprescindible. De ahí la satisfacción de experimentar que se puede vivir con poco y no son necesarios grandes lujos para disfrutar de unas vacaciones placenteras haciendo turismo en familia y compartiendo unos días de descanso y conversación con tus hijos en un espacio reducido.

“[…]En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. La pobreza y la austeridad de San Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio.” (LS 11)

Por otro lado, también tenía una sensación de hacer turismo de consumo, de descarte. Al ir visitando pueblos y monumentos, e ir superando hitos en la ruta prevista, es como si una vez visitado un pueblo ya lo consideráramos como prueba conseguida, marcando el tick en la lista y teniendo que pasar al siguiente.

“Estos problemas están íntimamente ligados a la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura. […]” (LS 22)

Parece que no tiene valor pasar varios días en un mismo sitio cuando ya hemos visitado los lugares más relevantes de una población. Sin embargo, pasar unos días o semanas en un pueblo, el de tu familia u otro cualquiera, haciendo vida tranquila sin más aspiración que vivir y compartir las tareas cotidianas con los vecinos o familiares, para mi es también muy gratificante.

http://lospueblosdeshabitados.blogspot.com.es/2013/09/avellanosa-de-rioja-burgos.html

“[…]Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo. Mientras tanto, el mundo del consumo exacerbado es al mismo tiempo el mundo del maltrato de la vida en todas sus formas.” (LS 230)

Quiero reivindicar desde aquí el valor de lo cotidiano, de lo ordinario y de lo sencillo, frente a la búsqueda constante de experiencias nuevas y extraordinarias, que se salen de lo común.

Imagen principal tomada de https://s2.wklcdn.com/image_24/732892/4913940/2515979.jpg
Imagen secundaria tomada de http://www.geodogsonroad.com/wp-content/uploads/Bretaña-autocaravana-1024×683.jpg

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