En la historia de los feminismos, las cristianas muchas veces solemos reivindicar la reconciliación entre Sara  y Agar, limitadas, invisibles y expropiadas del poder que les corresponde como criaturas a imagen y semejanza de Di-s en el marco de la estructura patriarcal en la que trascurren sus vidas, frente al jefe del clan y patriarca Abraham (Gn16, 1-15; Gn21,9). Nuestro padre en la fe, que pese a serlo, en un momento de cobardía no tuvo ningún reparo en  ofrecer a su mujer al faraón con tal de salvar su vida (Gn 12, 10-19 ).

Sara y Agar representan un pendiente en las luchas de liberación de las mujeres. Lejos de verse como hermanas, el status de clase convirtió a Sara en su enemiga. Su reconciliación pendiente nos recuerda que somos muchas las mujeres que reivindicamos un feminismo inclusivo y desde abajo, superando el status de clase, raza, orientación sexual y que reconocemos la riqueza de la diversidad del sujeto mujeres y por tanto la que urgencia de descolonizar los feminismos  

El espíritu de Agar se me devuelve hoy en las luchas y los sueños de las  empleadas de hogar del mundo, la mayoría en nuestro país migrantes, con hijos a su cargo  y muchas de ellas ‘sin papeles’. Mujeres protagonistas de las cadenas globales de cuidados que, como ellas mismas afirman en sus pancartas o flyers: “no somos víctimas, exigimos derechos y estamos organizadas”. “Desde la lástima nada, desde la dignidad todo.”   

Los días 1 y dos de Octubre este reclamo se ha hecho visible y audible potentemente en Madrid en el I Congreso sobre empleo de Hogar y cuidados, organizado por el grupo Turín, con el apoyo del Ayuntamiento el pasado bajo el lema Visibilizar para transformar. El grupo Turín es una plataforma de colectivos y personas que  nace  para para exigir al Gobierno la ratificación del convenio 189 de la OIT. Colectivos con muchos años de experiencia en la organización de las  empleadas de hogar en Madrid como Servicio Doméstico Activo (SEDOAC) y Territorio Doméstico forman parte desde el inicio así como otros  más recientes como la cooperativa Abierta al amanecer, la cooperativa Victoria,  la secretaría de la mujer del sindicato USO, Mujeres que crean, Brujas migrantes, etc.

El número  de participantes desbordó las expectativas  de las organizadoras  (más de 280 personas, de las cuales casi el 50% era empleadas de hogar) así como el dinamismo,  la  fuerza reivindicativa y la  capacidad de propuesta de los colectivos de trabajadoras de todo el estado español. Bajo el lema visibilizar para transformar  y en el contexto de Madrid ciudad de los cuidados, las congresista pusieron de manifiesto que a pesar de su creciente significación económica y social, el empleo de hogar y los cuidados han sido, y siguen siendo, una de los trabajos más invisibilizados, precarizados, inseguros y  desprotegidos y peor remunerados.

El grave déficit de trabajo decente a los que han de hacer frente las trabajadoras del hogar es consecuencia de su vulnerabilidad jurídica y social. Por ello, uno de los objetivos principales del Congreso ha sido visibilizarlo y ocupar el lugar que le pertenece en la agenda política y social, así como la necesidad de la ratificación e implementación del C189 OIT (Organización Internacional del Trabajo), el convenio sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos.

El internacionalismo ha sido también otra de las características del congreso. Entre las ponentes la presencia de activistas de organización internacionales como Juana Flores, co-directora de MUA (Mujeres Unidas Activas, de EEUU), Federica Suardi y Rafaella Maioni de ACLI, COLF (Convenio colectivo del sector, de Italia), Wendy Paula Galaraza Quiñonez, del comité ejecutivo de la Federación Internacional de las trabajadoras del Hogar (Fit. Plataforma trabajo en Red, en Italia) han  difundido  el avance de las reivindicaciones en otros países y  hecho posible nuevas alianzas  y redes de cara al fortalecimiento internacional de las luchas de las empleadas de hogar  y a aterrizarlas localmente con líneas estratégicas prioritarias exigiendo responsabilidad a las  administraciones y a la ciudadanía en ello.

La necesidad de la transversalidad de esta lucha; migrantes, feminismos,  ha sido otro de los puntos  fuertes del  Congreso. Como recordaba la activista y experta Amaia Pérez Orozco en su ponencia, es urgente poner en marcha una economía que ponga en el centro el cuidado de la vida y no el libre mercado ni el capital, porque somos interdependientes y sólo de este modo la vida es sostenible. Es urgente redistribuir y reorganizar los cuidados, más allá de la familia nuclear y de las manos de las mujeres, denunciar la plusvalía emocional, afectiva y sexual de las mujeres en los hogares. La crisis de los cuidados sigue sin resolverse en nuestro mundo y son las cadenas globales de cuidados las que vuelven a suplir este vacío bajo la irresponsabilidad de los hombres y el estado y con la sobreexplotación el trabajo femenino

El apoyo al cooperativismo y la economía social en el sector de los cuidados y el empleo doméstico, así como el compromiso de urgir al gobierno la ratificación del convenio 189 y la organización de un congreso Internacional, el año próximo para evaluar avances, revisar estrategias y fortalecer alianzas internacionales fueron algunos de los compromisos  asumidos por el Ayuntamiento.  

  El Congreso terminó con el flasmob“queremos currar en condiciones, basta ya de precariedad, somos empleadas de hogar”  a cargo del colectivo Territorio Doméstico con el  apoyo del coro feminista  “Entredós”.

…Al final Sara y Agar nos sonreían cómplicemente. Han acercado posiciones y parece Abraham se ha puesto un poco nervioso…