El sábado 14 de marzo terminaba el curso sobre Análisis de la Realidad Social que, organizado conjuntamente por entreParéntesis y la Casa San Ignacio, ha sido impartido por los jesuitas Raúl González Fabre y Daniel Izuzquiza. Después de adentrarnos en aspectos económicos, políticos y sociales en las tres sesiones anteriores, esta vez abordábamos la temática cultural como mediación para responder a las necesidades humanas. Comenzamos clarificando qué entendemos por cultura y haciendo una distinción entre “cultura” (que se puede poseer según se estudie más o menos) y “culturas” (o modos en que un grupo de personas piensan, actúan, se organizan, celebran y comparten la vida).

Estas distintas culturas fueron el eje de nuestra reflexión, haciendo especial hincapié, en primer lugar, en las múltiples fuentes de diversidad cultural, más allá de los elementos étnicos o lingüísticos. Y, en segundo lugar,  nos centramos en cómo se gestiona (o debería gestionarse) esa diversidad en nuestra sociedad. Frente a visiones esencialistas de la cultura o planteamientos idílicos de la diversidad, abordamos también la cuestión de los intereses particulares, de los grupos de poder y de los conflictos de matriz cultural. Desde ahí, terminamos la sesión analizando un sencillo caso práctico acerca de gestión de la diversidad, que favoreció una profunda reflexión y un buen diálogo entre los participantes.

Desde entreParéntesis apostamos por la formación como herramienta para generar pensamiento, para desarrollar una visión crítica de la realidad y poder posicionarnos ante ella con argumentos serios y una opinión fundada. Y apostamos por la reflexión y la formación no sólo entre los expertos, sino también a pie de calle. Desde ahí el sentido de este  y otros cursos que seguirán viendo la luz de aquí en adelante.