Comunicación y cuarentena

Dios es el silencio

Los medios de comunicación nos saturan de noticias y recibimos abundantes mensajes por Internet (redes, correo electrónico, whatsapp, llamadas de voz…). Nos llegan al teléfono, que siempre va con nosotros. Esto no parece dejar mucho lugar para la serenidad y la contemplación. ¿Quién se plantea hacer una cuarentena (cuaresma), un tiempo suficientemente prolongado de retiro y silencio para que emerjan nuestros instintos y deseos más profundos? Sin ello, ¿cómo vamos a poder distinguir las voces, lo que importa, de los ecos, lo superfluo?

“Cada vez más conectados y más ocupados en que no nos toque nadie y menos con la mirada”, afirma la poeta búlgara Zhivka Baltadzhieva, más informados y comunicados con el mundo. Cuanto más nos acercan los conflictos y el sufrimiento humano más parecemos alejarnos de los problemas y el dolor propio y ajeno.

Huimos de nosotros mismos y de los demás, pero esa huida no puede ser permanente. Llegan situaciones que nos superan y no podemos eludir. Cuando nos vemos incapaces para enfrentarlas, nos desesperamos. Entonces se buscan nuevos modos más contundentes de huida: la droga, el bullicio sin sentido, incluso la agresión a los demás o a nosotros mismos. “La sombra crece dentro de la conciencia cuando la conciencia no crece en la sombra” (José Larralde, Estatua de carne). La oscuridad en la conciencia impide vernos y ver a los otros. Acabamos por insensibilizarnos, por dormirnos. Nos encerramos en un caparazón donde estamos solos y nos forjamos un mundo propio alejado de la realidad.

Decía Heráclito (siglo VI antes de Cristo): “Hay mundo uno y común para los que están despiertos, pero el que duerme se reduce a su mundo propio”. Despertar requiere la fuerza interior que nace de la contemplación y el silencio. Y esa fuerza es la que permite apreciar lo que nos une y abrirnos a los otros. No se trata de oponer el silencio y el retiro a la palabra y la compañía, sino de recuperar la capacidad de escuchar y acompañar. Para mirar hay que pararse, para comunicarse hay que saber callar. De lo contrario, sólo nos vemos y oímos a nosotros mismos. Estar alguna vez en la vida de cuarentena fortalece nuestro ánimo para hacer frente a las pruebas y dilemas que se nos presentan en la vida.

Juan de la Cruz

Todos tenemos necesidades materiales y afectivas, y éstas son positivas, pero sólo la fuerza interior impide que éstas nos dominen y seamos esclavos de ellas, de lo contrario, perdemos la libertad. Todos requerimos un cierto reconocimiento y aprobación, pero si dependemos de la admiración y conformidad de los demás para actuar, nos volvemos egocéntricos y abandonamos la igualdad. Todos buscamos un mundo más justo y solidario, pero cuando creemos que tenemos las soluciones para ello y queremos imponerlas a los otros, nos mueve más el orgullo que el amor, rompemos la fraternidad.

5 Comentarios

  1. Creo que tus palabras recogen, aparte de su belleza intrínseca, un profundo conocimiento sobre la manera en que debía de trascurrir nuestra vida diaria. En ello nos esforzamos algunos y ,por lo menos , estamos en el intento .
    Muchas gracias.

  2. “Dios es el silencio del cual proceden todos los sonidos”, preciosa frase, que vivifica el significado de este período previo a la Semana Santa.
    Entrañable y cálido artículo.
    Coincido con que nuestro mayor reto es poder contemplar y estar en silencio en medio de la saturación de imágenes y del bullicio de lo cotidiano y de los medios y aún así descubrir que es justo aquí, ahora y en armonía aunque no en intercambio constante con las personas físicamente presentes y las que no que está nuestra mayor paz.
    Un verdadero equilibrio y armonía internos pienso que está en poder estar y no estar en el mundo y descubrir la maravilla de que Dios es y está en él y más allá.
    No es real practicar lo que se considera correcto sin la posibilidad de errar o dedicarnos al silencio y la contemplación cortando con el exterior sin poder establecer una diferencia.
    En todo caso quizás, sería escapismo o una santidad aislada de este mundo que no nos permitiría contrastar, un camino fácil y de alguna manera no meritorio.

  3. Juan Ignacio:
    Destacas las palabras despertar, escuchar y acompañar, libertad, igualdad y fraternidad. Palabras inmensas del alma grande. No me puede parecer más oportuno tu articulo en el momento cronológico e histórico en que vivimos.
    Sombra y conciencia: que imágenes poderosas!

Escribir un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here