Coda a El siglo de las actitudes

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Sí, seguimos con las actitudes. Tras la publicación de un par de entradas sobre el tema, han surgido algunos intercambios muy interesantes con algunos lectores que nos han permitido entender que quedaron algunos versos sueltos que queremos recoger, a manera de coda.

Para ponernos en contexto, en la primera parte de El siglo de las actitudes planteamos fundamentalmente tres ideas: pese a que se trabajó para que este siglo fuese el del conocimiento, curiosamente, esta época podría convertirse en la de las actitudes; esto lo ilustra una fórmula que ha estado de moda en la que se establece que el conocimiento suma pero la actitud multiplica; el predominio de lo social en la cultura digital de este siglo.

En la segunda entrega,  hemos destacado las cinco actitudes que, a nuestro parecer, ilustran el comportamiento del ciudadano de la red, a saber: actitud sélfica, click and go, Trend hunter, Visión Glocal y la actitud de compartir.

Como mencionamos en la primera entrega, las actitudes parten de lo cognitivo y construyen un afecto hacia al objeto, una manera de relacionarnos con objetos. Los tres puntos en los que ahora queremos adentrarnos tienen que ver con tres objetos muy presentes en nuestra ciudadanía digital: las relaciones interpersonales, la red y la utilización de la tecnología en los procesos de cambio.

Nuevas formas de relacionarnos

La irrupción de la tecnología en nuestras vidas está generando nuevas maneras de relacionarnos con objetos y sujetos que siempre existieron.

Las relaciones interpersonales siempre supusieron la posibilidad de dar un abrazo, un beso, e incluso un puñetazo. Actualmente, sostenemos relaciones en las que esto no es posible ni lo será jamás.

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Lo que nos preguntamos y proponemos como hipótesis es: las nuevas formas de relacionarnos en las que el predominio de lo virtual es evidente, pudieran acabar determinando la forma en que nos relacionemos en el contexto analógico. Un amigo nos comentaba que tiene la impresión de que sus hijos a veces le miran hablar con correcta atención pero también como deseosos de saber dónde tiene su padre el botón de “Next”. Las charlas con nuestros hijos requieren la cadencia del zapeo de Youtube.

Si entendemos actitud como el conjunto de comportamientos que tenemos a mano para encarar la vida; lo que insinuamos es que cada vez más la vida -en todo su conjunto- va a ser encarada con los usos y criterios con que atendemos a lo digital.

Teniendo claro que, la distinción entre analógico y digital, virtual o real, sólo tiene sentido para efectos del estudio y el análisis.  Lo virtual ya no es una metáfora del mundo, es el mundo.

El sujeto y el objeto se modifican recíprocamente

Si entendemos la tecnología como el conjunto de artefactos que nos permiten conocer y relacionarnos con  el medio, la tecnología, entonces está presente como elemento que políticamente nos introduce en la transformación o no, de nuestro entorno.

Pero esto no queda allí, la relación es de ida y vuelta, y acaba modelando al sujeto.

Veamos un ejemplo, el azadón, el pico y la pala (dispositivos) han incidido en la dureza de las manos del agricultor, tecnología que transforma la anatomía. También, en el agricultor encontramos la propensión al silencio, la introspección y la reflexión; actitudes que sin duda son menos frecuentes en el urbanita.

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En la medida en que el objeto nos modele, y nuestro objeto sea el mundo digital, cuyos moduladores son la velocidad, la ubicuidad y la sincronía; cabe esperar que nuestras actitudes se vean reescritas al compás de estos moduladores. De allí provienen, por ejemplo, la necesidad de la gratificación inmediata, el deseo de estar en múltiples sitios a la vez y la inclinación por la multitarea.

No siempre la tecnología transforma, requiere enfoque y actitud

La adopción de  tecnología emergente siempre  supone cambio pero no siempre transformación, muchas veces forma parte del frecuente “cambiar todo para que nada cambie”. Es decir, puede mantener tal cual las relaciones de poder.

Esto podemos verlo claramente en la revolución que supuso para el hogar la introducción de electrodomésticos en el siglo XX. Atiborramos las casas de lavadoras, secadoras, lavavajillas, microondas; pero el rol de la mujer en el hogar permaneció inalterado.

Los artefactos tecnológicos no hacen el bien en sí mismos, pero sí pueden atender necesidades humanas. Lo que nos permitirá definir los criterios con que se introducen las tecnologías y los propósitos para los que se las utiliza, será nuestra disposición a conseguir un objetivo u otro, nuestra actitud.

Si algo nos da razones para ser optimistas, es que realmente este siglo acabe siendo el de las actitudes, porque nos centraremos en la forma de encarar la vida, nuestro apego y desapego a los objetos desde lo afectivo. Otra cosa es qué actitudes serán las más valoradas y más reconocidas en la sociedad;  allí es donde tendremos que trabajar.

2 Comentarios

  1. Buen día Jorge Te felicito por la POSTURA FILOSOFICA que has escrito frente al avance incontenible y el sobrecogimiento de la población mundial, o al menos de aquella del 1er Mundo, de la DIGITALIZACIÓN Y EL CABALGAMIENTO AVASALLANTE DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL , dejando excluido, hasta ahora todo el mundo LIMBICO del SER humano que ha sido y seguirá siendo tan importante en la interelacion humana . Por esta y varias razones más , yo considero que debemos hacer una SACRALIZACION del NÚCLEO FAMILIAR Y no me refiero al término religioso.
    Hemos desembocado en lo que he querido llamar HOMO EVOLUTIS , vale decir, extasiado y apertrechado de la digitalizacion, la inteligencia artificial, la clonación hasta de sí mismo, la síntesis industrial del H2O y las proteínas , la manipulación genética de cualquier célula u organismo micro o macro, la manipulación energética a su antojo, la disponibilidad de naves espaciales con combustible nuclear y por supuesto, este Nuevo HOMO pretende colonizar al planeta MARTE y aparentemente ya tiene casi todo listo. Son muchas las razones que pudieran ser esgrimidas pero lo impresionante es que el SER HUMANO CON SU PRODIGIOSO SISTEMA DE IDEACION Y PENSAMIENTO que cuasi hace milagros pero también con su complejo sistema de deseos, pasiones, Alegrías y tristezas, hambre, apetitos,saciedad, dependencias incluyendo la farmacodependencia, etc ha comenzado a correr paulatina y progresivamente el tremendo riesgo de SER AVASALLADO POR LA MÁQUINA INTELIGENTE Y PENSADORA más NO SINTIENTE.

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