Claro que hay mujeres columnistas

Es absolutamente dantesco que en pleno año 2017 tengamos que lanzar en el Estado español una acción como #HayMujeresColumnistas. La chispa que encendió esta mecha la encontramos en el primer avance de cartel que difundió el ‘II Congreso Capital del Columnismo’ que se celebrará del 18 al 20 de octubre en León, y que no incluía ninguna mujer entre los 12 nombres que aparecen.

Mientras todas las personas feministas alzábamos nuestra voz en las redes para denunciar el machismo imperante que infravalora e invisibiliza sistemáticamente a las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, los organizadores del Congreso y sus defensores consideran que la acción ha sido exagerada y carece de fundamento. Para ellos, la ausencia de mujeres en el primer cartel que se avanzó públicamente, no es más que un “detalle” que se les escapó, y argumentan que no son machistas, pero que no trabajan con cuotas.

Ayer el Congreso lanzaba un segundo cartel de avance en el que ya sí aparecían cinco mujeres columnistas. Con él pretendían dar por zanjada la polémica, demostrando que no han sabido escuchar y entender la importancia de su error.

Cualquier evento que excluye al 50% de la población es machista en tanto en cuanto niega a las mujeres un espacio público que es suyo, y refuerza el imaginario de que las voces de las mujeres no tienen suficiente autoridad. Seguimos excluidas de los espacios generadores de opinión y tendencia, vanguardia de la intelectualidad, incluso cuando el objeto de la conferencia o debate de turno son las propias mujeres, como en la “Global Summit of Women” (Cumbre Mundial de Mujeres), donde la imagen con seis conferenciantes varones blancos dio la vuelta al mundo.

Para los organizadores del Congreso de Columnismo, el poder de lo simbólico carece de importancia. Habrá que recordarles el hecho de que, al igual que lo que no se nombra no existe, y de ahí la importancia del lenguaje, lo que no se ve tampoco existe, como quedó constatado el pasado viernes en la gala inaugural de la 65 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Una pequeña pregunta le bastó a Anne Igartiburu, que presentaba la gala junto a Leticia Dolera, para mostrar el machismo latente en el mundo del cine. Los asistentes a la gala debían pensar quiénes eran sus tres cineastas favoritos, y Anne preguntó a cuántas personas les había venido a la cabeza el nombre de tres mujeres. Por supuesto nadie levantó la mano.

Acciones de carácter reactivo, como #HayMujeresColumnistas demuestran claramente cómo el activismo digital es una herramienta esencial en los avances del movimiento feminista. Las redes nos permiten dar un golpe de fuerza esencial para generar cambios. Pero al mismo tiempo, como ya he dicho antes, con la revolución del Social Media estamos desarrollando una labor pedagógica que está despertando el activismo feminista de muchas personas.

Cada día seremos más y estaremos mejor organizadas. Cuantos más ataques, desprecios, discriminaciones y agresiones vivamos las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, más guerra daremos en las calles y en las redes, y más se fortalecerá el movimiento feminista.

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