El Foro Arrupe del mes de junio volvió a mostrar algunas de las señas de identidad que le han convertido en un prestigioso referente en la escena madrileña: actualidad y relevancia de las temáticas abordadas, junto con el rigor de los expertos que las introducen, junto con un ambiente de deliberación constructiva y no partidista. En este caso, el profesor de la UAM Ignacio Molina, investigador principal para Europa del Real Instituto Elcano, introdujo el significado del referéndum británico en su contexto, en sí mismo y para Europa.

Recordó, en primer lugar, la posición especial del Reino Unido dentro de la Unión Europea, que siempre ha sido la de un “socio reticente”, al mismo tiempo socio y competidor. Se trata de algo apoyado en la narrativa nacional británica, que es una narrativa coherente y exitosa (a diferencia de otras más complejas y ‘acomplejadas’ en el resto de los países europeos). Recorrió a continuación el debate británico sobre Europa y, concretamente, sobre las relaciones entre Reino Unido y la Unión Europa. El debate actual se puede centrar en cuatro asuntos: gobernanza económica,  competitividad, soberanía e inmigración. Curiosamente, el acuerdo de febrero de 2016 no está jugando un papel relevante en los debates del referéndum.

En cuanto al resultado, las encuestas están muy ajustadas, en torno al 50% a favor de Brexit y del Bremain, pero aún con un 15% de indecisos.  Muy interesante y clara resulta la división por segmentos poblacionales: a favor de la permanencia se posicionan los jóvenes, los votantes de centro e izquierda, las clases sociales altas y con cualificación educativa elevada, las ciudades, y los territorios como Escocia e Irlanda del Norte.

Al analizar las razones a favor y en contra, se llega a una conclusión llamativa. No solo que el conjunto de argumentos se inclina con bastante claridad a la permanencia (tanto desde el punto de vista británico como europeo) sino, sobre todo, en una cuestión paradójica: el miedo “europeo continental” es sobre todo político mientras que el británico es económico, pero los efectos negativos serán también fundamentalmente económicos para los británicos y políticos para el resto. Una situación de no win, perjudicial para todas las partes.

Este  referéndum llega en un momento muy delicado para la Unión Europea, que acumula una década de crisis sucesivas: desde 2005, crisis política con los referendos francés y danés, y el Tratado de Lisboa;  económica, con la crisis de la deuda soberana; y social, con la crisis de refugiados, el aumento de la xenofobia y los ataques terroristas. El resultado es incierto, tanto en los datos concretos como en el proceso a seguir después del 23 de junio.

Aquí se puede ver una breve entrevista en la que Ignacio Molina resume su posición.

Seguiremos, pues, al tanto de esta importante cuestión. En cuanto al Foro Arrupe, con esta sesión terminamos el curso 2015/16 que hemos realizado en la Universidad Pontificia Comillas. Retomaremos nuestros debates, a partir de octubre, ya en nuestro espacio habitual: calle Maldonado 1.

En este enlace puede verse el vídeo completo de la sesión.