Bienvenidos al futuro

A menos de 2 días para dar por finiquitado este 2017, la red se llena de listas y listas conmemorando momentos desde peores a mejores pasando por toda la escala de grises. Pero como el tiempo, ya saben, avanza inexorablemente hacia un futuro siempre en movimiento, prefiero que nos unamos a la otra mitad de la red: la que la llena de vaticinios sobre las tendencias que nos deparará el 2018.

Bienvenidos al futuro, hagan sus apuestas, ¿qué viene para quedarse y qué se desvanecerá como lágrimas en la lluvia? Aquí van las mías para el año nuevo:

Apuesta segura: todo será táctil e inteligente 

Para los jugadores más conservadores, esta sería una apuesta segura sobre la evolución tecnológica a corto plazo: todo se volverá más inteligente y tocable, hasta el punto de ser incluso “achuchable” (la robótica social y asistencial está cada vez más cercana). Veremos un auge de las pantallas táctiles, no sólo en móviles y tabletas, sino en los propios PCs de escritorio, portátiles, esos 2×1 que son portátil y tableta a la vez, e incluso en TVs, el dispositivo estrella para las ferias tecnológicas de 2018 como vienen vaticinando para el inminente CES2018.

Por supuesto, los dispositivos “wearables” conectados a la Internet de las Cosas, seguirán llenando nuestro mundo de dispositivos inteligentes: ropa, pulseras, relojes, zapatillas, bisutería, despertadores, termostatos … ¡todo “Smart” y conectado!

Pero ¿con qué fin? Para unos será un mero divertimento consumista más, mientras que para otros será una posibilidad de mejora al servicio de las capacidades humanas: potenciando el bienestar, la salud, la gestión del tiempo personal, la conectividad entre personas, el acceso a la información y a la formación, la traducción de idiomas inmediata, y así un larguísimo etcétera de servicios innovadores aprovechando la tecnología existente

Por supuesto, todo este enjambre conectado permitirá también monitorizar y analizar datos y más datos, ofreciendo servicios predictivos y de análisis de la realidad mucho más precisos que los actuales. Y facilitando la evolución de la tecnología.

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Apuesto a que este 2018 nos acostumbraremos un poco más a hablar con las máquinas que nos ofrecen servicio, incluso en algunos casos, a usarlas como compañeros, profesores o mascotas.

Las realidades híbridas: la apuesta por las nuevas dimensiones

En los últimos meses hemos estado viviendo un auge importante de las tecnologías de realidad virtual, 3D y realidad aumentada. Tanto en calidad y contenidos como en diversidad de dispositivos y posibilidades para crearla. Es el momento de mezclarlas: la realidad híbrida, o los metaversos que mezclen la realidad virtual con la realidad aumentada.

En ello trabajan grandes y pequeños agentes de este sector, buscando el dispositivo perfecto que permita mezclar de forma cómoda y en la misma experiencia, mundos virtuales en 3D sobrepuestos a la realidad que perciben nuestros sentidos, sin prescindir de una de las dos realidades, como ocurre ahora.

Es innegable que este dispositivo revolucionaría sectores como la educación o el marketing. Aunque proyectos como las Google Glass quedaron parados en la búsqueda de esta experiencia de usuario, es posible que en 2018 veamos cómo se reactiva esta línea de investigación, y veamos una considerable mejora en los primeros prototipos realmente conseguidos, tanto de contenido como de hardware de visualización.

21 Blackjack: los nuevos “palabros” tecnológicos

A pesar de que en la última actualización del Diccionario de la Lengua Española, la RAE haya actualizado bastantes términos relacionados con tecnología, a los académicos les sigue sin gustar que utilicemos términos como black friday, que tienen una traducción en castellano. Pero con las modas es difícil luchar.

Ya venimos hablando en este mismo blog de términos como blockchain, cloud computing, hacking. En 2018, estos términos se van a poner en boca de todos en ámbitos a priori sorprendentes como por ejemplo el sector educativo. Y es que este sector, como punto de partida y centro de la transmisión del conocimiento colectivo, no va a quedarse ajeno de las ventajas que estas nuevas infraestructuras ofrecen. Por ejemplo, el Blockchain podría permitir disponer de una infraestructura de confianza a nivel global de los logros educativos de un estudiante, o de la calidad y autoría de un trabajo. De la misma forma, las infraestructuras en la nube, van cogiendo cada vez mayor peso en el sector edcuativo, y su adopción, no sólo como recurso de aprendizaje (aplicaciones, documentos, multimedia), sino como parte de la infraestructura de gestión de las organizaciones e instituciones educativas, será una realidad en auge este nuevo año.

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Doble o nada: 5G is coming

Corran a sacarle partido al 4G, porque está a punto de quedar obsoleto. Y es que si nada lo impide, y los grandes jugadores del tablero tecnológico terminan de rematar el tan vaticinado nuevo estándar de comunicaciones, a finales de año podremos estar escuchando el inicio del bombardeo de llegada del 5G.

¿Y qué tiene de bueno y nuevo? Lo realmente bueno es lo que no tendrá: latencia. Más allá de las velocidades de comunicación casi imposibles (más de 1Gbps de bajada en red móvil) que vaticinan los nuevos estándares, lo que busca el nuevo paradigma de tecnología móvil es conseguir tiempos de comunicación ínfimos.

No es un estándar sólo para telefonía y datos móviles, sino que está pensado para conectarlo todo. Todo tipo de dispositivos y en todo tipo de servicios, sobre todo para aquellos que requieran de comunicaciones instantáneas, en tiempo real.

Es el ecosistema perfecto donde podrán eclosionar las tecnologías más innovadoras que necesitan de interacción en tiempo real: inteligencia artificial cada vez más precisa, vehículos inteligentes seguros, control remoto de máquinas, servicios e infraestructuras críticas, aprendizaje ubicuo, telemedicina, etc.

Mi “all-in” personal: el futuro está en la luz

Si han leído algunos de mis posts anteriores podrán haber deducido que soy un ferviente admirador de la luz en todas sus facetas. Las tecnologías relacionadas con la luz no son desconocidas y están a día de hoy en muchos hogares: láseres para la fibra óptica que garantiza altas velocidades de comunicación y tecnología LED en la iluminación del hogar y de los dispositivos con un bajo consumo de electricidad y el consiguiente ahorro energético.

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Pero ¿qué pasaría si mezclásemos ambas cosas? Con la cantidad de tecnología LED que nos rodea, y la cantidad de dispositivos conectados que podemos llegar a tener, las comunicaciones inalámbricas mediante luz se plantean como una alternativa interesante. Tanto con luz visible, mediante una velocidad de parpadeo imperceptible para el ojo humano, como usando las longitudes de onda de luz que no podemos ver como por ejemplo los infrarrojos.

Aún no hay una longitud de onda (o frecuencia) ganadora, pero la tecnología LiFi, acrónimo por el que se conocería a esta tecnología de comunicaciones inalámbricas usando luz, puede desbancar al WiFi y al Bluetooth en algunos de los escenarios en los que actualmente usamos estas tecnologías. La única desventaja es que la luz, no atraviesa las paredes como sí lo pueden hacer las ondas de radio, pero a cambio, podría facilitar comunicación en espacios iluminables, pero sensibles a las interferencias, como puede ser un avión o un espacio acuático. ¡Imaginación al poder!

Sean estas tecnologías u otras, el caso es que seguro que el 2018 estará lleno de grandes novedades. Esperemos que además sirvan para romper las brechas tecnológicas que tanto afectan a nuestra sociedad y nos ayuden a crear un mundo mejor para las personas que lo habitamos.

Tenemos más de 31,5 millones de segundos de 2018 para comprobarlo.

Disfruten del futuro.

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