Bendición de los alimentos (ecológicos)

José Eizaguirre

I

Bendito seas, Señor,
por estos alimentos,
que son fruto de la tierra,
de sus bacterias y nutrientes
y de toda la vida microscópica
que en ella habita.

Que son fruto del agua,
de la lluvia que cae del cielo
y empapa la tierra
y de los sistemas de cultivo y regadíos
inventados por mentes y manos humanas.

Que son fruto del sol
que ilumina y calienta a todos,
buenos y malos,
y de las estaciones, con sus ciclos
de frío y calor, humedad y sequedad.

Pan y vino que, en definitiva,
son fruto del universo,
polvo de estrellas,
formados de la misma materia del cosmos
que nos hacen entrar en comunión
con todo lo creado.

II

Bendito seas, Señor,
por estos alimentos
que también son fruto del trabajo
de hombres y mujeres:
los que sembraron,
los que regaron y cuidaron la tierra,
los que cosecharon,
los que trabajaron en su transformación,
elaboración y distribución…

¡Gracias, Señor, por todas esas personas
y por todas las que, antes que ellas,
aprendieron todo eso
y nos lo transmitieron!

Con todas ellas también entramos en comunión
por medio de estos alimentos.

III

Bendito seas también, Señor,
por nuestras hermanas las máquinas,
creadas por el ingenio humano
para servirnos y ayudarnos en nuestras tareas,
y por la energía necesaria para moverlas.

¡Gracias, Señor, por toda la energía
que hay concentrada en estos alimentos
y por toda la energía
que pones a nuestra disposición
de una u otra forma!

Que seamos sensatos en su uso
y cuidadosos al utilizarla.

IV

Bendito seas, Señor,
por estos alimentos
que tenemos la alegría de compartir,
sabiendo que hay tantos que no pueden hacerlo:

los que no tienen pan,
los que no tienen agua potable,
los que no tienen casa donde comer
ni familia con quién sentarse a la mesa,
los que no tienen paz ni seguridad
para comer con tranquilidad
y los que, teniendo todo eso,
no tienen la alegría de saber compartirlo.

También con todos ellos
nos sentimos en comunión,
sufriendo como propia su carencia
en justa obligación de solidaridad.

V

Bendito seas, Señor,
en particular hoy por estos alimentos
que se han cultivado de forma respetuosa
con nuestra hermana madre tierra,
que se han elaborado con cuidado y amor
y que ahora tomamos conscientemente
con asombro y reverencia
ante tanta maravilla y misterio:
el milagro de la vida
que se transmite de unos seres a otros
en este eterno dar y recibir vida
y que nos permite mantenernos con salud
y poder bendecirte, alabarte
y seguir cocreando contigo
un mundo más consciente y amoroso.

¡Bendito seas, Señor,
por todo lo que hay
en estos alimentos
que ahora compartimos!

Amén.

Imagen principal tomada de http://mercadosantaeugenia.eu/wp-content/uploads/2016/01/graciascomida.jpg

Imágenes secundarias tomadas de http://vidaenlatierra.com/especies/plantas/trigo/campo-trigo-atardecer.jpg, http://elproductor.com/wp-content/uploads/2012/07/agricultoreslleganaacuerdo.jpg, http://footage.framepool.com/shotimg/933495368-profiterol-batidora-pastas-mezclar.jpg, http://www.andes.info.ec/sites/default/files/field/image/hambre.jpg, http://www.periodistadigital.com/imagenes/2010/09/14/alimentacion-saludable_560x280.jpg y http://www.instantesdelpresente.com/wp-content/uploads/2014/03/5-16-400×250.jpg

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