Inteligencia artificial para proteger a la infancia

Imagen de Sweetie, el avatar creado por la ONG ‘Terre des hommes’

Cuando al principio de los años 50 el británico Alan Turing, matemático y pionero de la computación, lanzaba su artículo ‘Maquinaria computacional e Inteligencia’ en la revista filosófica Mind, no imaginaba que estaba alumbrando lo que se conocería pocos años más tarde como inteligencia artificial. Partiendo de la pregunta ‘¿Pueden las máquinas pensar?’ analizó cómo construir máquinas inteligentes y cómo probar su inteligencia a través del que se conoce como Test de Turing; test que, hasta la fecha, ninguna máquina ha logrado superar.

Han pasado casi 70 años y nos encontramos en plena ola de desarrollo de la inteligencia artificial, un sector que despegó espectacularmente en 2017 y que este año parece consolidarse como una gran revolución de la que apenas empezamos a vislumbrar su potencial.

Algunas ONG han comenzado a sacar provecho del poder de la inteligencia artificial. Es el caso de la filial holandesa de la ONG ‘Terre des hommes’ que en 2013, alarmada por la vertiginosa escalada del Turismo Sexual de Cámaras Web (WCST, en sus siglas en inglés), contó con la colaboración de la compañía de animación Lemz para crear a Sweetie, una avatar tridimensional hiperrealista y animada de una niña filipina de 10 años que actuó como gancho para identificar pedófilos y procesarlos cuando la legislación lo permitía. Lo que buscaban con esta campaña era sensibilizar acerca de la dimensión e incidencia del Turismo Sexual de Cámaras Web, y al mismo tiempo presionar a gobiernos de todo el mundo para evitar que sigan perpetrándose estos abusos infantiles con total impunidad.

La ONU y el FBI calculan que constantemente están activos en la red al menos 750.000 pederastas. Por eso, en cuanto Sweetie se conectaba, cientos de hombres se dirigían a ella cada hora. Criminales que se creen anónimos y protegidos. Pederastas que usan nombres falsos, viven a miles de kilómetros de sus víctimas y pueden pagarlas con tarjetas de crédito prepago a las que es casi imposible seguirles la pista.

Puede interesarte:  Del Valor y la Valoración

Mientras Sweetie hablaba con estos depredadores, los investigadores aprovechaban la propia información que daban para localizar todos sus datos personales posibles en fuentes públicas (buscadores, redes sociales…). En tan solo 10 semanas se identificaron 1.000 pederastas de 71 países. La ONG facilitó los datos a Interpol que logró detener a casi 50.

Aunque el Turismo Sexual de Cámaras Web es ilegal en la mayoría de países, es muy complicado en la práctica judicializar estos abusos y acabar con su impunidad, porque la dinámica que subyace es muy perversa. Hombres de países ricos pagan a niños y niñas de países pobres (o en la mayoría de los casos a sus proxenetas) para realizar actos sexuales frente a las cámaras web. Pero la policía no toma un rol activo ante los abusos porque esperan que llegue la denuncia del delito antes de investigar; y la inmensa mayoría de los niños y niñas víctimas de estos abusos no denuncian. No pueden denunciar porque han sido obligados por adultos, a veces por sus propias familias; o porque los ingresos que obtienen les permiten a ellos y sus familias sobrevivir en la situación de pobreza extrema que soportan.

En este contexto es clave desarrollar los avances normativos necesarios que permitan garantizar la validez judicial de las pruebas recabadas por un desarrollo tecnológico como Sweetie, como está a punto de lograrse con la nueva ley para el cibercrimen que se debate en Holanda. Actualmente, y como dejó patente el director del Centro Europeo contra el cibercrimen Troels Oerting, preocupa que los jueces puedan considerar que Sweetie indujo al delito, y por ello inadmitir como prueba cualquier información rescatada a través del avatar.

Puede interesarte:  Inteligencia Artificial y conocimiento moral

Las ONG y organizaciones de la sociedad civil que luchan por la justicia social aún permanecen muy tímidas en la explotación de las posibilidades que ofrece el sector de la inteligencia artificial y todas sus ramificaciones, como el machine learning. Sweetie debería servir también como un revulsivo que lleve a innovar y apostar más por la tecnología a la hora de hacer campañas y lograr cambios en las políticas públicas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.