Apuestas en la red, cuando el juego se nos va de las manos

ludopatía
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Conocí a Pilar en 2007 en un bar de Madrid; años atrás, una serie de acontecimientos le habían cambiado la vida. Tras la pérdida de su marido, la soledad se ocupó de ella, por lo que comenzó a frecuentar salas de bingo y a perder pequeñas sumas de dinero que luego se fueron haciendo más cuantiosas hasta que perdió su coche, su casa y todo lo que tenía en el banco. Posteriormente, un ictus  le arrancó parte de su capacidad motora, por lo que entonces vivía en una habitación alquilada, con una humilde pensión de viudedad y discapacidad.

Ludopatía, una adicción sin sustancia

En España, podemos contar más de 200 mil historias como las de Pilar, familias que han perdido todo por culpa de la adicción al juego. Comentan los expertos que se pasa por tres fases, la de ganancia –en la que se juega poco y el interés por este no es alto-, la fase de pérdida –en la que aumentan la frecuencia,  las cantidades jugadas, las pérdidas y el interés por el juego– y la fase de desesperación –pérdidas incesantes hasta llegar a la bancarrota económica y emocional, acompañadas de engaños, endeudamiento, pequeños actos delictivos y problemas afectivos de cualquier índole-.

Desde el punto de vista de la psiquiatría, la ludopatía está definida como un trastorno adictivo que se basa en la dificultad para controlar los impulsos y que se manifiesta en la práctica de juegos de azar de manera compulsiva.

El diagnóstico

Basta con observar reiteradamente en un año, al menos 4 de las siguientes conductas:

  • Incremento de las cantidades jugadas para conseguir la excitación.
  • Irritación cuando hay abstinencia del juego.
  • Intentos frustrados de abandonar el juego.
  • Pensamientos frecuentes en el juego.
  • Ante la presencia de frustración, tristeza o desesperanza recurre a las apuestas.
  • Tras una jornada de pérdidas busca la revancha.
  • Miente para matizar su implicación con el juego.
  • Pone en riesgo o ha perdido relaciones interpersonales, oportunidades laborales o académicas por causa del juego.
  • Pide ayuda económica para recomponer situación financiera.

Frecuentemente, su diagnóstico puede ser más complicado de lo que parece porque la víctima no suele aceptar el problema y porque las familias tardan mucho en darse cuenta, o también se niegan a aceptarlo; por lo que la mayoría de las veces la búsqueda de ayuda no ocurre hasta que no sucede una desgracia: endeudamiento cuantioso, delitos, enfermedades o rupturas afectivas.

En un estudio realizado  en 2017 a personas clínicamente diagnosticadas como ludópatas resaltan las siguientes conclusiones:

  • Son los jóvenes (menores de 35 años) quienes se ven más afectados con este mal, tanto por la diversidad de juegos a los que se aficionan, la intensidad con que lo hacen, así como por el importe de las deudas que llegan a acumular.
  • La edad de inicio del juego es cada vez más temprana.
  • Las apuestas por internet comienzan a jugar un papel protagónico, llegando a situarse hasta en tercer lugar de preferencia entre los más jóvenes.

Las cifras

El juego con apuestas está regulado en España por la Dirección General de Ordenación del Juego. Las apuestas on line están reguladas desde 2011 y de ellas, destacan los siguientes datos al cierre de 2016:

  • Desde 2012 las cantidades jugadas se han triplicado hasta alcanzar la cifra de 10.885 millones de euros (2016).
  • Actualmente existen 52 operadores autorizados.
  • El 46% del juego recae en apuestas deportivas.
  • Los jugadores activos (al menos una apuesta al mes) superan los 611.000.
  • Las nuevas altas ascienden a 2,5 millones de usuarios.
  • Más de 37 mil personas solicitaron en 2016 la autoprohibición (inscripción voluntaria en un registro para que se les impida el juego online y el acceso a las salas de juego).

El papel de la red

En todo este contexto encontramos que internet juega un doble papel, por un lado sirve como soporte tecnológico introduciendo una nueva forma de jugar; y por otro, se suma al número de medios de comunicación que promocionan el juego ya sea en la misma red o de manera presencial.

  • Multiapuestas: uno de los indicadores que se utiliza al estudiar la ludopatía es la cantidad de juegos a los que la persona se aficiona, los juegos mediados por ordenador permiten que este abanico sea más extenso e incluso simultáneo.
  • Microapuestas: internet provee todos lo necesario para poder apostar pequeñas cantidades múltiples veces (solo en un partido de fútbol se ha pueden hacer apuestas a 700 eventos diferentes).
  • Inmediatez: uno de los atributos del juego que produce más enganche es la gratificación instantánea, gracias a la red podemos hacer ráfagas de apuestas con resultados en cadena.
  • Proximidad: no hace falta salir de casa, no es necesario moverse del sillón ni de la cama, tal como dice un anuncio de una de las casas de bingo: “cada vez que gano me entran ganas de ir al baño y a veces no llego pero desde que juego en casa ya no me preocupan las pequeñas pérdidas sino de las grandes ganancias”.
  • Ubicuidad: gracias a internet podemos apostar en un partido de fútbol que se esté celebrando en Australia o una pelea de boxeo que tenga lugar en Las Vegas.
  • Las apps: la introducción de aplicaciones para teléfonos móviles y tabletas nos ponen la casa de apuestas en la palma de la mano, y nos abren un canal de comunicación directo y bidireccional.
  • Canal publicitario: internet se suma a los medios publicitarios que ya teníamos para propagar la publicidad del juego (En 2016, 226 millones de euros en todos los canales).

Apostar por la red

La red también puede ser un medio que nos permita combatir el flagelo de la ludopatía, puede ser un instrumento que nos proteja. El advenimiento del hombre algorítmico además de servir para elaborar perfiles con nuestros hábitos de consumo, sitios que visitamos u horarios en los que nos movemos, también puede servir para detectar si jugamos demasiado o no, o si estamos poniendo en riesgo el patrimonio de nuestra familia.

Hemos de poner los medios para que la vida mediada por lo digital sirva para que nuestro bienestar y seguridad estén siempre primero; su contribución puede alcanzar la prevención, la detección y lo terapéutico. Esta vez no podemos permitir que la banca gane.

Mientras unos comen, otros duermen y tu lees este blog, otros están apostando: a quién anotará el primer gol,  si un delantero saldrá con camiseta manga larga o corta, el primero en conseguir córner, quien ganará la primera mitad, número de córneres, último equipo en anotar, resultado final, total de goles en el partido, final con goles pares o impares, el hándicap asiático, los fueras de juego, las tarjetas amarillas, o si al terminar el partido arrancará el riego del césped.

29 de octubre: “Día Nacional sin Juego de Azar

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