Analfabetismo social

Volviendo de clases de árabe con una compañera, pasamos con el coche por debajo de un puente. Varios niños (lo digo en masculino, porque sólo hay niños)  pasan el “rato” distrayéndose con lo que pueden, jugando, tirando piedras al Nilo…Varios hombres (lo digo en masculino, porque sólo hay hombres) charlan “ociosos”. Son la una del medio día, horario laboral.

Mi compañera se sorprende de que en El Cairo haya tanta gente “sin hacer nada”. Se enfada notablemente, piensa que son unos vagos, que el país está hecho un desastre porque la gente es torpe y vaga.

Acto seguido, cambia de tema y me da una invitación para una fiesta el fin de semana en uno de los hoteles más chic de El Cairo. Se emociona mucho porque habrá barra libre. Aquí no es muy fácil encontrar alcohol y si lo encuentras, hay poca variedad y es muy caro.

Mi compañera es de Singapur, ha venido a El Cairo a trabajar en su Embajada. Es una chica muy inteligente, culta y agradable, aunque su pronunciación del árabe es demasiado fuerte, es la mejor en gramática. Mi compañera, tiene titulaciones superiores y es muy interesante hablar con ella porque ha viajado mucho y sabe de muchas cosas. Nunca se me hubiera ocurrido llamar analfabeta a una persona que ha cursado estudios superiores y que ha recorrido mundo y que tiene una exitosa carrera profesional.

Sin embargo, creo que es una absoluta analfabeta, sí, analfabeta social. Y me doy cuenta de que por supuesto no es la única. De repente, descubro este término y me ayuda a entender a un montón de gente. ¡Abundan las personas analfabetas sociales!

¿Tantos títulos y tanta maña en comer shusi tan delicadamente para luego no ser capaz ni de leer la realidad que se tiene en frente? No sabe que hay niños y niñas en esta ciudad que no tienen un espacio para estar en casa. ¿No sabe que no hay escuelas suficientes para cubrir el acceso a la educación de esos niños y niñas? ¿No sabe que el sistema ha excluído y dejado literlamente sin ninguna oportunidad a esta gente? ¿No sabe que para muchos el único espacio de conseguir alguna libra egipcia es la calle, a la espera que alguien requiera que le lleven unas bolsas o aparquen el coche?

Es sorprendente tomar conciencia de que hay gente que puede leer libros en varios idiomas pero no puede leer la realidad social, ¡pues vaya! O sea, que nivel educativo no siempre va acompañado de calidad educativa, ¿no? Pues entiendo yo que la calidad educativa te ayuda a aprender y crecer íntegramente desarrollando habilidades y destrezas para interactuar en tu mundo, mejorarte y mejorarlo.

Saber leer detrás de lo que se ve, entender la realidad, comprender las causas y consecuencias de nuestros actos y del sistema en el que vivimos, es absolutamente fundamental; es fundamental, en primer lugar para una/o misma/o, porque te hace elegir y vivir desde un lugar más apropiado, y segundo para poder establecer relaciones justas con las personas que te rodean.

El analfabetismo social es realmente peligroso, es una mirada plana de la realidad que te desvincula de ella. Creo que la “alfabetización social” es necesaria para crear sociedades más solidarias, humanas y fraternas. Es decir, que la educación implique una toma de consciencia de la realidad lejana y cercana, de las causas y consecuencias de nuestros actos y del sistema o de los sistemas que apoyamos con nuestros actos.

Una definición de analfabetismo social podría ser: **también llamado ceguera social, dícese de aquel nivel de entendimiento de las interacciones sociales tan escaso, que impiden a la persona comprender las causas y relaciones en el sistema donde se vive que derivan en situaciones cotidianas pluriformes. Nótese que puede aplicarse a personas con alto nivel de alfabetización común y que hayan cursado todas las etapas educativas regladas.

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