¿Abolimos ya el 1º de Mayo?

 

Me dice mi sobrino que ya no existen razones para celebrar hoy el 1º de Mayo reivindicativo. Eso era cuando el proletariado vivía y trabajaba hace cien años en condiciones infrahumanas. Además los sindicatos sobran.

¿Cuánto de verdad hay en esta opinión? ¿Debemos abolir el 1º de Mayo? Démosle una vuelta a estos interrogantes.

La situación de los trabajadores es una tragedia. El CIS sigue manteniendo el paro en España como la primera preocupación ciudadana y la precariedad es la ley general en el mercado de trabajo hoy. Ya 20 de cada 100 asalariados tienen contrato temporal y en el caso de los jóvenes llegan al 50%. Para más inri, mucha de esta ocupación temporal tiene un carácter estacional. Hay trabajadores que pasan por 14 empleos de forma intermitente en un año, la mayoría sin contrato y derechos sociales. (Trabajo y pobreza. Cuando trabajar no es suficiente para vivir dignamente. Ana Mª Rivas. Ed. HOAC)

Todo esto ha provocado una notable brecha salarial entre los que llevan tiempo trabajando en un mismo puesto y los jóvenes recién incorporados con las nuevas condiciones de contratación, cosa que se ha asumido como normal e irreversible. ¿Cultura de la indiferencia?

Más grave todavía es la situación de los mayores de 50 años, quienes a menudo acaban en el paro al ser sustituidos por personas con condiciones y niveles salariales inferiores. Cada vez aumenta el colectivo de los llamados “trabajadores pobres”. Hoy en día la ocupación ya no garantiza salir de la pobreza (mucho menos a las mujeres y los migrantes).

¿No habrá que mantener el 1º de Mayo hasta que estos sectores tan desfavorecidos consigan un trabajo decente por el que los mismos trabajadores salgan de la pobreza con su esfuerzo y su salario, sin que tengan que recibir una limosna de subvención?

La Reforma laboral en España precariza el trabajo.

Rajoy propuso en su discurso de investidura de 2011facilitar la contratación, poniendo especial atención a los jóvenes y parados de larga duración; potenciar los contratos indefinidos, por encima de los temporales, haciendo que el despido sea el último recurso de las empresas en crisis”.

No hace falta decir que la Reforma Laboral de 2012 (R. L. 2012) dio una vuelta de calcetín a este objetivo. Veamos algunos detalles sobre los motivos por los que una empresa puede despedir a un trabajador:

  • por el mero hecho de prever pérdida o disminución de ingresos 3 meses consecutivos. Igualmente puede hacerlo por motivos técnicos, organizativos, productivos…
  • despedir sin causa o con causa insuficiente sin demostrarla, con tal de que le pague una indemnización de unos meses por año. (Ahora bien, a un trabajador de más de 55 años o a un joven con 14 contratos intermitentes, la mayoría de ellos sin cotizar, le interesa más conservar el empleo ante la grandísima dificultad de encontrar otro trabajo a esa edad)
  • hacer un despido justificado por causas como esta: por 8 faltas de asistencia en dos meses consecutivos, aunque tenga justificantes del médico.
  • los trabajos temporales tienen un período de un año de prueba y te pueden despedir en este intervalo sin ninguna indemnización.

¿No será necesario cambiar o pulir estos detalles de la R. L. 2012? El 1º de Mayo puede ser un motivo para concienciarse

El papel de los sindicatos.

La Reforma laboral ha debilitado la posición de los representantes de los trabajadores para establecer relaciones laborales. ¿Cómo quedan los sindicatos si la R. L. 2012 les ha quitado la mejor arma de defender los derechos laborales que es la negociación colectiva? Ahora cada empresa puede desengancharse del convenio del sector y establecer un convenio particular propio o un convenio con cada individuo. Divide y vencerás.

Los trabajadores han aceptado esta situación, en parte por el miedo a caer en el pozo del paro y en parte por dejarse seducir por el individualismo de la cultura dominante que no hace creíble el lema sindical “la unión hace la fuerza”.  Además la economía globalizada y deslocalizada ha dispersado a los trabajadores de los polígonos industriales que facilitaban el encuentro y la asamblea para la unión. No hay que olvidar que muchos medios de comunicación han firmado la defunción de los sindicatos.

Pero hoy la lucha sindical sigue consiguiendo victorias como la de impedir el contrato cero horas en Australia por el que se puede contratar una hora solamente y el trabajador tiene que ofrecer plena disponibilidad a McDonalds, KFC, Burger King y Pizza Hut.

Claro que hay que añadir causas internas de los sindicatos en su propio descrédito. Por ejemplo: no reaccionar con agilidad ante la nueva situación dinámica, volátil y cambiante del trabajo; contaminar sus sistemas organizativos con la corrupción…

El Magisterio de la Iglesia, sin suprimir la función y necesidad de los sindicatos (CDSI 305-306) da pistas para responder a la nueva situación del trabajo y asumir nuevas formas de responsabilidad de los sindicatos (CDSI 308-309)

¿Cómo no va a ser necesario dedicar una jornada para revisar la indefensión de los trabajadores y el replanteamiento de sus mediadores legítimos?

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