A vueltas con el empleo

El Roto

La Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2015 confirma la recuperación del empleo. El desempleo sigue siendo en cualquier caso la principal preocupación de los españoles.

Muchos cuestionan que haya tantos parados. Se dice que hay muchos que trabajan “ilegalmente” y que si fuera verdad que hay tanto desempleo la situación social sería insostenible. Sin embargo, la EPA considera ocupados a todos los que contestan que han trabajado al menos una hora en la semana anterior a la realización de la encuesta. No pregunta, ni por tanto tiene en cuenta, si el trabajo es legal o ilegal. Lo que ocurre es que, a pesar del elevado desempleo y la precariedad de un amplio segmento de los ocupados, la amplia red de apoyo familiar y de ayuda social evita que la mayoría de la población no pueda cubrir, de momento, sus necesidades básicas. Eso, entre otros factores, explica que la conflictividad social sea reducida.

Otros ponen en duda si realmente se está creando empleo. Es innegable que desde mediados de 2014 el empleo crece, pero también que es un empleo precario. Predomina el  temporal y a tiempo parcial, con remuneraciones muy reducidas. Lo esencial, en cualquier caso, es que no hay nada que indique que se está modificando el patrón de crecimiento de la economía española. Dicho patrón muestra que en las etapas de auge el empleo crece más en España que en el conjunto de la Unión Europea y en las de recesión se destruye con mayor intensidad y rapidez. Por eso la pregunta es si el aumento del empleo va a ser sostenible a medio y largo.

Una vez más se actúa tan sólo sobre el síntoma. Para recuperar el empleo se recurre a devaluar los costes laborales. El abaratamiento del factor trabajo induce temporalmente un incremento del empleo que mejora la competitividad pero no la productividad, sobre todo de las pequeñas y medianas empresas. Con la recuperación los salarios tienden a subir, aunque de forma desigual según los resultados de las empresas. Eso genera desajustes entre la evolución de la productividad y la remuneración de sus trabajadores en numerosas empresas. Las que tienen mayor poder de mercado cuentan con margen para subir los salarios sin detrimento de sus beneficios. Las demás ven que por mucho que intenten frenar los incrementos salariales, éstos tienden a aumentar por encima de su productividad.

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Cuando el desequilibrio entre el progreso de los salarios y el de la productividad, así como la desigualdad de salarios y beneficios, se acentúa notablemente, la situación se hace insostenible. Se vuelve a destruir empleo si cabe con mayor intensidad. El ciclo se reinicia con una nueva reducción de costes laborales, más profunda que las anteriores para que pueda crearse empleo. Al no actuar sobre los mercados de bienes y servicios para introducir mayor competencia, sino exclusivamente sobre el mercado de trabajo, la demanda de trabajo es menor y de peor calidad. Como tampoco se reforma el sistema educativo, polarizado entre los titulados superiores y los que no completan la enseñanza secundaria (fracaso escolar), la oferta de trabajo no tiene la calidad y características requeridas por la demanda.

Conclusión, la tasa de paro supera siempre la media europea, incluso cuando crece mucho el empleo, y más que duplica dicha media ante cualquier vaivén. Hay una tendencia a que se acentúe la desigualdad. A la persistencia de un alto nivel de desempleo se une que el acceso al empleo tampoco garantiza obtener una renta suficiente para llevar una vida digna. ¿Hasta cuándo así? ¿Se conseguirá alguna vez que, en lugar de actuar sobre los más débiles dejándoles un lugar marginal en el mercado de trabajo, se actúe sobre los que se benefician de la falta de competencia en los mercados de bienes y servicios? ¿Será posible una reforma del sistema educativo que remueva los intereses corporativos instalados en dicho sistema?

Imagen destacada: El Roto, diario El País, 2 de febrero de 2016 http://elpais.com/elpais/2016/02/01/vinetas/1454351755_945462.html

Otra imagen: El Roto, diario El país, 8 de junio de 2015 http://elpais.com/elpais/2015/06/07/vinetas/1433693947_743326.html

 

5 Comentarios

  1. Buenos días.

    Una situación que tan atinada y oportunamente plantea el artículo y que considero clave es la aparición del trabajo informal, ilegal y hasta clandestino en su expresión más extrema…qué nos quiere decir esto? en primera instancia pienso que el sistema debiese aceptar que como es y está no puede seguir, algo o todo está mal…qué está pasando, porque este fenómeno? cuáles son las dificultades o barreras infranqueables del sistema a las que se enfrentan los sujetos afectados y que de alguna manera los conmina a esta opción?

    …y no asumir soluciones fáciles como es sumar estos casos a la lista de empleos en las estadísticas, como si nada estuviese aconteciendo. El primer paso a la solución es el reconocimiento objetivo de la existencia de un problema.

    Desde los afectados, considero que el asociacionismo de gente desempleada e involucrada en la práctica de este fenómeno como alternativa de sobrevivencia puede generar una mayor fuerza y visibilidad que los casos aislados.

    El cómo, estos espacios, podrían ser medios facilitadores.

    Supone también un proceso que inicie con una mayor conciencia de los desempleados de que no es desde fuera y cruzados de brazos que aparecerá una solución sostenible, sino en qué más podría hacer, además de sobrevivir como buenamente pueda, para no sentirme tan fuera en un problema que me concierne tanto y que me impide una subsistencia digna no solo ya por la carencia de un ingreso estable, sino por la incertidumbre y hasta sensación de indignidad que puede generar el desconocimiento de cuáles son los límites y hasta cuándo podré arreglármelas con trabajos de esta naturaleza.

  2. Es cierto lo que dices Raúl respecto al cambio tecnológico, pero eso no explica por qué España ha tenido siempre una tasa de paro más alta que la media europea y más aún que la de la OCDE, duplicando la mayor parte del tiempo dicha media. Son justamente los países con mayor innovación tecnológica los que tienen tasas de paro más reducidas y empleos mejor remunerados. Además algunos de esos países, no es el caso de los países anglosajones y algunos otros, tienen menores desigualdades de renta sin tener que recurrir a una “renta ciudadana”.

  3. Al mismo tiempo, está ocurriendo una sustitución tecnológica acelerada de trabajadores por capital (robots, inteligencia artificial…) que hace tanto más urgente tanto un reenfoque educativo, como repensar el trabajo como la clave de la integración social. La idea de una “renta ciudadana” no es absurda en el plazo medio-largo.

  4. Comparto tu afirmación en torno al desequilibrio entre salarios y productividad y, desigualdad entre salarios y beneficios, pues ahí radica la esencia del problema. Si hay un aumento progresivo en la productividad los salarios podrán aumentar sin afectar directamente el nivel de precios, el incremento de los salarios conduce en primera instancia al aumento en el consumo, lo cual al final de cuentas concluye en mayores beneficios.

  5. La lacra del desempleo no va a tener fácil arreglo, no.
    Hay también escaso capital humano.

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