5 respuestas a las felicitaciones del Día de la mujer

Hace un año comenté que, para mí, el día de la mujer es como para la Navidad para el Grinch: kryptonita para mi buen talante. El 8 de marzo no es un día para celebrar, como el 14 de febrero, día del amor y las piruletas con formas de corazón. Es un día de esos días que pretenden reivindicar la desigualdad que sufren las mujeres, reflexionar sobre los progresos alcanzados, y hacer un llamado al apoyo de los derechos y la participación de las mujeres en las esferas política y económica.

Como sé que a muchas también os pasa lo mismo, os comparto las 5 respuestas que me he preparado para responder a las felicitaciones del 8 de marzo:

  1. “Muchas gracias, pero mi sexo no es mérito mío. Todo se lo debo a mi padre, que aportó un cromosoma X en vez del Y”. El ser mujer es una condición biológica, como su color de ojos o su estatura. No hay ningún mérito en ser mujer, como no hay ningún mérito en ser hombre, el medir 1,65m o en tener ojos marrones. Ninguno de estos asuntos es una elección meritoria que merezca felicitación alguna. Pero la condición de mujer, por sí misma, resta oportunidades de desarrollo social, educativo, profesional, político, de libertad y de seguridad.
  2. Pues la verdad es que no es nada fácil ser mujer”. Vivimos en un mundo en donde las mujeres y niñas siguen siendo víctimas predilectas de guerras y redes de trata, padecen en mayor medida pobreza, discriminación y exclusión. Según la ONU, a nivel mundial, las mujeres representan sólo un 22% de los/as parlamentarios, y 1 de cada 3 mujeres sufren violencia física o sexual.
  3. ¿Felicidades? ¿Por fin vamos a ganar lo mismo?”. Y es que las mujeres ganan un 24% menos que los varones, y ocupan, además, más jornadas parciales no deseadas. Dedican menos tiempo al trabajo, no deseándolo, y ocupan menos puestos directivos que sus compañeros varones.
  4. Felicitaciones merecen las feministas, que han dado sus vidas por mis derechos. Si hubiera nacido 100 años antes, mi situación habría sido radicalmente distinta”. El avance en la situación de las mujeres es una de las grandes revoluciones que hemos experimentado, uno de los grandes retos de futuro, y es quizás el mejor y mayor ejemplo de que las luchas sociales pueden tener éxito. Se suele atacar a las feministas por histéricas y exageradas, pero lo cierto es que ellas han logrado el mayor avance en la igualdad del último siglo. Vivimos en un mundo más justo y solidario gracias a la lucha de miles de mujeres, anónimas, que transformaron las sociedades en las que vivían.
  5. Feliz será este día cuando las condiciones de las mujeres se acerquen a la igualdad. No me felicite, dígame algo concreto que usted puede hacer para mejorar las situaciones injustas que se imponen a las mujeres por el mero hecho de serlo”. La situación de la mujer en el mundo no es feliz. Es injusta e indignante. Y ante las injusticias, no deberíamos ofrecer buenas palabras, sino acciones contundentes. Mire alrededor, elija una situación. Y este 8 de marzo, haga algo por erradicarla: pida paridad en cargos directivos en su empresa, en los órganos de gobierno, condene, sin excepciones, a la violencia machista. Lleve “el impulso de la paridad” a su hogar y sus espacios cotidianos. Apoye en redes sociales. Hay mucho por hacer (más ideas aquí). Y este día es una llamado a la acción y al cambio.
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