10 mujeres en el metro de Madrid

Mujeres en el metro de Madrid, ¿cuántas hay? No nos referimos a la cantidad de usuarias, sino a los nombres de las estaciones de metro. Hace poco se ha publicado un iluminador artículo sobre la desigualdad de género en las calles de las principales ciudades españolas. Aquí no vamos a entrar en esa cuestión, que ya ha sido abordada, parcialmente, en otro lugar. Diremos, simplemente, que en la red de metro madrileño hay 301 estaciones y, de ellas, solo diez se refieren a nombres de mujeres. Son las siguientes:

  1. Concha Espina

Esta escritora nació en Cantabria en 1869 y falleció en Madrid el 19 de mayo de 1955. En realidad, se llamaba María de la Concepción Jesusa Basilisa Rodríguez-Espina y García-Tagle, con lo cual no es del todo extraño que sea conocida como Concha Espina. Vivió un tiempo en Chile, donde trabó contacto con el movimiento modernista. Escribió artículos periodísticos, relatos cortos y, sobre todo, novelas. También es conocido un estudio sobre la presencia femenina en el Quijote. Fue candidata al Premio Nobel en tres ocasiones consecutivas (1926, 1927 y 1928), aunque lo cierto es que habiendo obtenido el mismo galardón Jacinto Benavente en 1922, las posibilidades de que recayese de nuevo en España eran bastante bajas. Aquí pueden descargarse varias de sus obras.

  1. Eugenia de Montijo

Otra mujer que vivió a caballo entre los siglos XIX y XX, y que tuvo un nombre largo, propio de la época, especialmente de la aristocracia. María Eugenia Ignacia Agustina de Palafox-Portocarrero de Guzmán y Kirkpatrick nació en Granada en 1826 y falleció en Madrid en 1920 (concretamente, en el Palacio de Liria). Casada con Napoleón III, fue emperatriz de los franceses. Mujer culta, inteligente y con carácter, se opuso a la política de su marido en Italia. Quizá es más conocida por su influjo en las tendencias culturales del momento: el veraneo en Biarritz, su famosa colección de joyas, su elegancia proverbial, el sombrero Eugénie que popularizó años después Greta Garbo,… Pero hay que recordar también que, en 1869, asistió a la inauguración del canal de Suez y que apoyó las investigaciones de Louis Pasteur que llevaron a la vacuna contra la rabia. Como curiosidad, digamos que su estrella brilla en el espacio; más concretamente, en el asteroide 45 Eugenia.

  1. Manuela Malasaña

Murió el 2 de mayo de 1808, en el levantamiento popular contra la invasión de los franceses. Destacó como heroína popular, Sin embargo, no están claros los detalles de su muerte, acaecida cuando tenía solo 17 años. De profesión bordadora, era hija del panadero francés Jean Malesange (españolizado como “Malasaña”) y de su esposa Marcela Oñoro. En su honor hay, en la zona de Madrid donde vivió, una calle que da nombre a todo ese barrio. Pero que nadie se equivoque: la estación de metro se encuentra en otra zona bastante alejada.

  1. María Tudor

Fue reina de Inglaterra e Irlanda, a mediados del siglo XVI, y reina consorte de España, Nápoles, Sicilia, Cerdeña y los Países Bajos. Hija de Enrique VIII y de Catalina de Aragón, fue la cuarta monarca de la dinastía Tudor. Durante su reinado revirtió las decisiones político-religiosas de su padre, siendo responsable de una dura represión. Por este motivo, en la historiografía protestante se le conoce como María la Sanguinaria; es decir, el mismo nombre del famoso cóctel, Bloody Mary.

  1. La Latina

Que no cunda la confusión. La Latina es el apodo con que conocía a Beatriz Galindo (1465-1535), debido a sus amplios conocimientos de latín, lengua en la que componñia poesía. Escritora y humanista, estudió teología y medicina, y fue preceptora de los hijos de los Reyes Católicos. Dice de ella el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo que era

 muy grande gramática y honesta y virtuosa doncella hijadalgo; y la Reina Católica, informada d’esto y deseando aprender la lengua latina, envió por ella y enseñó a la Reina latín, y fue ella tal persona que ninguna mujer le fue tan acepta de cuantas Su Alteza tuvo para sí.

  1. Lacoma

A veces se dice que el nombre de este barrio viene de “la condesa de Lacoma”, que tenía un palacio en el cruce de la avenida del Cardenal Herrera Oria y la calle de las Islas Aleutianas; cuando los militares americanos llegaron a la base aérea de Torrejón en los años 1950, este edificio pasó a ser “hospital de los americanos”. Pero la cosa tiene más miga. La tal condesa era en realidad Margarita González Lacoma, diseñadora de moda que se afincó en Madrid en el año 1925, con gran éxito. Su Casa Lacoma  en la Gran Vía, llegó a tener 400 costureras y atendía a la alta burguesía y aristocracia madrileña.  En 1949 se creó la empresa Marcudos, con la asociación de Margarita González Lacoma y Pilar Cudos Velasco, que años más tarde crearon otra empresa, Cudosmar. Ambas promovieron la construcción de la Colonia de Lacoma, en el barrio de Peñagrande. Margarita González Lacoma falleció el 9 de junio de 1976.

7. Hospital Infanta Sofía

La infanta Sofía es la segunda hija del rey Felipe VI y su consorte, doña Letizia. Nació el 29 de abril de 2007, en la clínica privada Ruber. Con tan corta edad no ha tenido mucho tiempo para hacer demasiadas aportaciones a la historia de este país, fuera de ser más inquieta y menos obediente que su hermana mayor, Leonor, como pudo verse, por ejemplo, en celebración de la primera comunión de sus primos. Aquí se pueden ver más episodios de la apasionante vida de la niña. Con todo, lo que nos interesa en este post es que la Infanta Sofía da nombre a un hospital público situado en San Sebastián de los Reyes, antes llamado Hospital del Norte, hasta que cambió a su actual nombre en agosto de 2008. Recientemente se ha modificado y mejorado la planta de pediatría del hospital.

  1. Esperanza

Hace años hubo bromas sobre la contienda política entre Esperanza Aguirre y Rafael Simancas, a costa de las dos estaciones de metro llamadas Esperanza y Simancas. Pero esta parada no se refiere a la lideresa, ni tampoco a la virtud de la esperanza sin más. La protagonista es la Virgen de la Esperanza, que da nombre a una colonia situada en el barrio de Canillas, en el distrito de Hortaleza. Tiene unas tres mil viviendas, con un sistema de calefacción central, que ha acometido recientemente un proyecto de eficiencia energética. La Virgen de la Esperanza es, por supuesto, María de Nazaret bajo esa advocación específica, que vincula el estar embarazada (en estado de buena esperanza) con el Adviento del Señor Jesús. También es conocida como la Virgen de la O, por su vinculación con las antífonas mayores del Adviento, que comienzan con la exclamación ¡Oh!

  1. La Almudena

Otra advocación mariana, en este caso referida a la patrona de Madrid. La historia es conocida, y tiene interés también desde las claves de un blog dialogante. En el contexto de los conflictos islamo-cristianos de la Edad Media peninsular, a finales del siglo XI, se descubrió una imagen de la Virgen María en la muralla árabe, cerca de la Puerta de la Vega. La patrona cristiana de Madrid, pues, tiene un nombre árabe, al-mudaina, que alude a ese recinto amurallado donde fue encontrada. Es quizá un símbolo de la convivencia plural en esta ciudad. Una virgen árabe que aparece en las grietas de la muralla, como queriendo derribar muros y tender puentes de diálogo. Por cierto, la estación de metro no toma el nombre de la catedral, sino del cementerio de la Almudena, construido a finales del siglo XIX. La estación de metro fue inaugurada en el año 2011.

  1. Begoña

La estación de Begoña no está en Bilbao, sino en la zona norte de Madrid. Tiene algo de dual: sus dos salidas están separadas por la M-30, y eso hace que una de ellas quede en el distrito de Chamartín (al lado del Hospital de la Paz), mientras que la otra en el distrito de Fuencarral-El Pardo (cerca del Hospital Ramón y Cajal). Además, la estación perteneció a la línea 8 de metro, desde que se inauguró en 1982 hasta que en enero de 1998 pasó a formar parte de la línea 10. Por supuesto, el nombre lo toma del barrio de Begoña, que a su vez se inspira y se ampara en la Virgen de Begoña, María de Nazaret. A veces se llama “el barrio de las escaleras” (imaginen ustedes por qué diseño urbanístico) y, recientemente, ha tenido cierto eco la movilización social de los vecinos. Aquí podéis ver el plan de acción municipal en el barrio.

En resumen, tenemos diez mujeres dando nombre a estaciones de metro de Madrid. Tres son campesinas y corresponden a la misma persona, María de Nazaret. Dos son costureras o modistas: una, Manuela Malasaña, asalariada, y otra, Margarita González Lacoma, empresaria. Dos son escritoras: Concha Espina y Beatriz Galindo, La Latina. Las otras tres pertenecen a la casa real o alta aristocracia: la Infanta Isabel, María Tudor y Eugenia de Montijo.

Pocas parecen, la verdad. Además, resulta que hay algunas oportunidades perdidas, porque varias estaciones de metro podrían haber tomado el nombre de la calle donde están situadas y no lo hicieron. Por ejemplo, la estación de Guzmán el Bueno, que está situada en la avenida Reina Victoria; la estación de ventura Rodríguez, que está en la calle Princesa, a la altura de la calle Luisa Fernanda; la estación de Espartales, en la calle Rigoberta Menchú; o la estación Fuente de la Mora, ubicada en la calle Dulce Chacón. Claro que “la mora” era también una mujer.

Para terminar, digamos que en 1925 se inauguró la estación de metro de Isabel II, pero con los avatares republicanos y franquistas, pasó a llamarse estación de Ópera.  Hay también algunas “mujeres ocultas” en nombres genéricos: los Reyes Católicos eran paritarios, con Isabel la Católica asumiendo el 50% del título (ya se sabe, tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando). Lo mismo ocurre con el metro de Usera. Claro que se puede referir a Marcelo Usera, pero también Isabelita, Amparo o Antonia tienen calles en el barrio.

Más información, aquí.

#10Dialogantes

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