Ya no sabemos cuándo empezó el llamado, por los del aquí claro, “drama de los refugiados”. Pero las fotografías sobre refugiados, esas máquinas manejadas por seres humanos nos han mostrado el rostro más personal de la tragedia. Sin su labor mucho me temo que habría quedado para la historia en forma de números y datos, quizá de titulares. Pero una imagen aquí despierta a la dureza de quien huye, quien busca refugio, quien se mueve por este mundo que siendo de todos está lleno de fronteras.

Un fotógrafo se define por estar en el lugar y saber mirar. Una doble acción por tanto: la de elegir la posición en el mundo y la de obrar de un modo concreto en él.

Antes de empezar, agradecer a esta selección, y a otros muchos compañeros del mundo de la fotografía y el videoperiodismo su labor. Sin ellos, sin su acción sobre el mundo y las personas nuestras indiferencia sería aún mucho mayor. Pero sus fotografías sobre refugiados nos responsabilizan, de algún modo, y obligan a una respuesta social y cultural a la altura del conocimiento que hemos alcanzado.

[1] Warren Richardon.

Premio World Press Photo 2016. Una de las fotografías sobre refugiados más impactantes. Un padre en la frontera cerrada de Hungría entrega a su hijo. El blanco y negro en el que se presentan muestra excelentemente esa lucha, casi eterna que hoy se ven obligados a pelear seres humanos de carne y hueso enfrentándose a las barreras de los otros, a la distancia. Esta alambrada separa ahora dos mundos que antes estaban unidos: el de un padre y el de su hijo. (Visita aquí su página oficial)

fotografias-sobre-refugiados-1

[2] Magnus Wennman.

Fotógrafo de Estocolmo, que viajó a la frontera interesado por la situación en la que viven los menores. Ya sabemos que parte de esta enorme tragedia está en la desprotección que viven, en la que también pasan las noches. Son incontables, sólo cifras aproximadas en miles, de menores cuyo paradero es desconocido por sus familias y las autoridades. (Visita su perfil de Instagram)

fotografias-sobre-refugiados-2

[3] Javier Fergo.

Jerezano de nacimiento, con una extensa trayectoria internacional. El camino de los refugiados es visto por Javier con un punto de luz o color, quizá la única esperanza que existe en un entorno devastado por la nada de la indiferencia de quienes no son capaces de acoger al que llega. (Visita aquí su página oficial, muy especialmente su proyecto Inmigratio)

fotografias-sobre-refugiados-3

[4] Mauricio Lima.

Brasileño, premio Pulitzer 2016 por su cobertura de la crisis de refugiados, a un lado y otro de la frontera. En su cámara ha quedado impresionado el origen del ISIS y el conflicto de Afganistán. En esta imagen puedes ver la dureza del viaje, el agotamiento de lo humano, la situación en la que viven como en una de tantas cárceles en las que el hacinamiento es lo natural, cada cual pugna por su espacio. (Visita su sitio oficial)

fotografias-sobre-refugiados-4

[5] Jaime Alekos.

Videoperiodista. A través de este vídeo, no suficientemente visto sobre Idomeni (tienes que verlo, insisto) consigue plasmar la fuerza y el vigor que nadie puede aplastar de una humanidad todavía en pie. El recorrido parece frenarse en ese lugar tan pronunciado, en el campo de refugiados en el que se levanta la bandera de los Derechos Humanos, “aunque allí no se cumplan”. (Visita aquí su página oficial)

[6] Gabriel Tizón.

Su obra es extensísima. La presentación con la que se autodefine en su página revela cómo mira el mundo (según él lo más importante que puede hacer un fotógrafo), qué busca y pretende encontrar. En sus instantáneas conjuga la centralidad de la persona en el todo y la situación en la que se ve inmersa. En la imagen de abajo, un niño muerde un hilo, una línea de separación. Si pudiera, seguramente rompería lo que significa. Sus ojos, perdidos en el horizonte, desvelan una infinita distancia, la de su sueño o su pasado. (Visita su página oficial)

fotografias-sobre-refugiados-6

[7] Nilüfer Demir.

Creo que nunca quiso estar en la misma playa en la que Aylan murió. Mucho menos en el mismo momento. Pero su fotografía conmocionó al mundo, nos hizo más responsables si cabía de la tragedia, obligó a tomar conciencia. Se debatió mucho sobre la necesidad o no, también sobre la indiferencia de quien no aprende hasta que no se encuentra de bruces con la más absoluta de las maldades. En esta otra foto, como sólo aparecen despojos, parece que somos incapaces de reflejar del mismo modo lo humano. ¡Muchas gracias! ¡Necesitamos lamentablemente la conmoción! (Wikipedia)

fotografias-sobre-refugiados-7

[8] Georgi Licovski.

Conocido mundialmente por el dinamismo trágico y la tensión de sus fotografías. Protagonista con su cámara de las fronteras de Serbia, donde miles de refugiados que creían casi finalizado su viaje al centro de Europa, se vieron atrapados en una estación de tren a merced de las decisiones de la Unión. (Fotografías en EPA)

fotografias-sobre-refugiados-8

[9] Santi Palacios.

No puede faltar una foto, que en España nos suena desde años familiar. Personas, lo principal por cierto, sumidas en la intemperie a la que obliga el mar abrupto y la vulnerabilidad de una balsa. No somos conscientes quizá de la debilidad del ser por mucho que la miremos repetidamente. El rostro de quien viaja, viendo la costa pero sin llegar a ella, como si fuera repetición del sufrimiento y condena de Ulises. (Visita su página oficial)

fotografias-sobre-refugiados-9

[10] Ricardo G. Vilanova.

Fotógrafo de guerra, con una profunda mirada y respeto por las víctimas. Ha retratado la barbarie del ISIS, de cuyos fanáticos integrantes dice que se creen los elegidos. Pero también el drama, tan próximo a Europa de Libia, a la que llegan miles de personas procedentes de más allá del Sáhara, y se quedan varados esperando cualquier resquicio de esperanza para lanzarse al mar buscando un mundo nuevo. En sus imágenes se puede hasta oler, de lo inmerso que está en la situación.  (Visita su página oficial)
fotografias-sobre-refugiados-10

Gracias, de nuevo, a estos magníficos profesionales que saben estar y saben mirar. Faltan muchos, muchísimos interesados por narrar lo que sucede. Su labor, para muchos lo anecdótico de la noticia, bien sabemos que resulta esencial. Nos aproximan al prójimo, nos acercan lo más humano, y también nos cuentan quiénes somos, incluso qué podríamos hacer, mientras las miramos curiosamente en las pantallas.

#10dialogantes