Escultura y  realidad social. Un diálogo para desenmascarar, contemplar, criticar y mejorar la sociedad. A veces se piensa que el arte es una especie de lujo estético para las clases acomodadas. A veces se intenta impulsar el compromiso social solo desde los criterios racionales. En este post presentamos 10 esculturas que ayudan a tender puentes de diálogo entre ambos aspectos de la realidad: un acercamiento artístico y simbólico al compromiso social.

1- Jesús sin techo, de Timothy Schmalz

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El papa Francisco bendice la escultura en el Vaticano

Empezamos con una escultura impactante. Se trata del Jesús sin techo, que fue instalado en el Vaticano en marzo de 2016. Concretamente entre la plaza Pía y la avenida de la Conciliación, cerca del castillo de Sant’Angelo. Pero la historia de esta imagen es un poco más compleja: el autor es el canadiense Timothy P. Schmalz, que ya instaló su escultura en el Regis College, universidad jesuita de Toronto, en 2013. En estos momentos, hay más de 50 copias en diversos puntos del globo. La catedral “Christ Church” de Dublín fue la primera no-americana en colocar la escultura, en 2015. Desde 2016 también está en la Catedral de la Almudena, de Madrid, con el título de “Jesús desamparado”.

2. El emigrante, de Bruno Catalano

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De Bruno Catalano

El escultor francés Bruno Catalano tiene una serie de impactantes (y, para algubronces en torno a la migración y, más concretamente, en torno a las personas que migran. Algunas son anónimas, pero otras bien precisas: Matteo, Charlotte, Enzo, Kavita, Stéphano… Algunas las consideran surrealistas; otros, “desconcertantes” ; y todos, incompletas. Son “esculturas incompletas de viajeros, vacíos que son recuerdos y que nuestro cerebro acaba por completar”, como ha escrito Mariano Jesús Camacho. Aunque se han expuesto en diversos países, es en Marsella donde pueden contemplarse la mayor parte de ellas.

3. Sabiduría del abuelo, de Ángel Flórez-Estrada

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Sabiduría del abuelo, en Garganta de los Montes

Garganta de los Montes es un pueblo de unos 400 habitantes, situado en el noroeste de la provincia de Madrid. Allí se puede contemplar, desde el año 2010, una preciosa escultura titulada Sabiduría del abuelo, que representa dos figuras: el abuelo y su nieta. El autor es Ángel Flórez-Estrada, que tiene su taller Artes Metálicas, en otro pueblo de la zona, Torremocha del Jarama. Algo nos recuerda que el abandono, el empobrecimiento y el olvido de la zona rural nos hace perder algo de la humanidad que nos ha traído hasta aquí.

4. La cola del pan, de George Segal

Escultura de George Segal

Escultura de George Segal

También llamada la “escultura de la miseria”, esta obra  fue realizada por George Segal en bronce a lo largo de la década de 1990. Hay varias copias, y la más conocida se encuentra en Washington DC. Está situada en el Memorial de Franklin Delano Roosevelt, que fuera presidente de Estados Unidos en la época de la Gran Depresión, entre 1933 y 1945, y que afirmó: “Veo un tercio de una nación mal alojada, mal vestida y mal alimentada. La prueba de nuestro progreso no es si añadimos más a la abundancia de los que tienen mucho. Es si proporcionamos lo suficiente para aquellos que tienen demasiado poco”. Sin duda, esta escultura guarda una íntima relación con la famosa xilografía “El Cristo de la cola del pan”, de Fritz Eichenberg (1951), que se convirtió en icónica para el Catholic Worker de Dorothy Day y Peter Maurin.

5. Los caminantes anónimos, de Jerzy Kalina

"Caminantes anónimos", de Jerzy Kalina

“Caminantes anónimos”, de Jerzy Kalina

En la ciudad de Breslavia (Wroclaw), Polonia, se puede encontrar este conjunto escultórico formado por catorce estatuas de figuras humanas. Se trata de un homenaje a las víctimas de la Ley marcial , que estuvo en vigor desde finales de 1981 hasta mediados de 1983. La obra ha sido también llamada “El traspaso”. o, si preferís, en polaco, Przejście. La mitad de las figuras de la obra se están hundiendo en el pavimento, mientras que la otra mitad están saliendo a flote del mismo. Ni la opresión ni la represión tienen la última palabra. En este post hay otra buena selección de fotos.

6. Memorial de la hambruna irlandesa, de Maurice Hannon

Irish Famine Monument, en CambridgeMass.,

Irish Famine Monument, en Cambridge, Mass.

La gran hambruna irlandesa (An Gorta Mór, también llamada la hambruna de la patata) tuvo lugar a mediados del siglo XIX y generó un amplio movimiento de personas: unos dos millones de irlandeses  emigraron, lo que supone el 25% de su población.  Es normal, pues, que este dramático acontecimiento esté grabado en el inconsciente colectivo irlandés y que haya numerosos recuerdos del mismo. La obra que aquí traemos está situada en Estados Unidos, concretamente en el parque Cambridge Common, en Massachusetts. Por varios motivos: fue ideada, impulsada y sufragada por la gente corriente, en un movimiento popular de base. Con todo, fue inaugurada por la presidenta de Irlanda, Mary Robinson, en 2007. En la base del monumento podemos leer: “Que nunca más muera gente de hambre en un mundo de abundancia”.

7. Monumento a las víctimas del Holocausto, de Samuel Nahon y Alberto Stisin

20150413_154Está situado en el parque Juan Carlos I de Madrid y fue inaugurado en 2007. Tiene tres partes bien diferenciadas pero armónicamente integradas. Quizá lo más impresionante es la plataforma realizada con traviesas de ferrocarril, horizontales y verticales, obra del  escultor Samuel Nahon, judío sefardí, y del arquitecto Alberto Stisin. El autor logra crear un verdadero ambiente de recogimiento, contemplativo e interpelante, ante una realidad atroz que, sin duda, remite a los trenes de la muerte. Para algunos observadores, lo más llamativo es el obelisco de acero, que viene a ser una proyección vertical de la estrella de David. Otros, sin embargo, destacan la tercera pieza, realizada en madera, es una obra abstracta que representa a un padre con su hijo en brazos. A modo de curiosidad, aquí se puede leer el convenio que recoge la donación de este conjunto escultórico.

 8. Jardín de las Tres Culturas, de Myriam Silber Brodsky

3culturasTambién está situado en el Juan Carlos I de Madrid y es obra de la paisajista argentina Myriam Silber Brodsky. Se trata de una intervención compleja y bien lograda, que se basa en la convicción de la posibilidad de una convivencia armónica entre las diversas creencias y religiones, concretamente entre los tres grandes monoteísmos: judaísmo, cristianismo e islam. No podemos describir ni dar cuenta de toda la obra, pero en este enlace hay un buen material, así como en este y en este otro. El amplio y cuidado espacio permite (casi exige, diríamos) acercarse a la obra en modo “paseo contemplativo”. Esa es nuestra invitación. Se subraya la diferencia y la unidad, la búsqueda y la experiencia. Así pues, acercaos, pasead, contemplad, dejaos sorprender, evocad resonancias… y, si queréis, compartidlas aquí.

9. Refugiados hundiéndose, de varios autores

Estatua anónima, en Dinamarca

Estatua anónima, en Dinamarca

Agrupamos aquí varias obras escultóricas que tienen como denominador común el drama contemporáneo de las personas refugiadas. Algunas obras son anónimas, como muchas de las personas que mueren en el mar. Y decimos que son varios autores, porque también son muchos los actores responsables (por acción y por omisión) de esta tragedia. En Helsingor, Dinamarca apareció a fines de 2015 la escultura de un refugiado ahogándose o sobreviviendo, difundida vía Twitter. El anónimo artista ha sido bautizado como “el Bansky danés”. También el escultor francés Bruce Krebs ha dedicado una obra a los refugiados, que expone con detalle en su propia página web. Por su parte, el Comité español de ACNUR ha intentado narrar el éxodo sirio, a través de la sencilla y potente obra en piedras del artista sirio Nizar Ali Badr. Finalmente, aludimos al Museo del Atlántico de Lanzarote que ha incorporado una curiosa escultura subacuática en honor a los refugiados, obra del británico James DeCaires Taylor.

10. Variantes sobre Sísifo

"Sísifo de la disposición", del artista polaco Zielinski

“Sísifo de la disposición”, del artista polaco Zielinski

Terminamos este post con un ligero “cambio de tercio”. Después de haber visto tantas esculturas que remiten a realidades tan duras como las mencionadas, es posible que quien lea esto se sienta impulsado a comprometerse. Ojalá. Esa es, en parte, nuestra invitación y nuestro deseo. El riesgo es caer en el voluntarismo y en el activismo. Como Sísifo, estaríamos condenados a cargar con la piedra y a caer, una y otra vez, pendiente abajo. Por eso, queremos terminar este post con una invitación a contemplar algunas representaciones contemporáneas del mito de Sísifo. Tenemos las composiciones con piezas de Lego de Jason Allemand, conocido artísticamente como JK Brickworks. O también la crítica al consumismo de Pavel Miguel Jiménez. Entre los bronces del polaco Dariuz Zieliński, queremos destacar el “Sísifo de la disposición”.

#10dialogantes