10 claves de la entrevista a Arturo Sosa, superior general de los jesuitas

Se acaba de publicar la primera entrevista a Arturo Sosa como Superior General de la Compañía de Jesús. Se trata de una conversación sobre su vida y su pensamiento, que pretende dar a conocer al nuevo Padre General de forma más personal.

La entrevista completa se puede leer en este enlace. Como invitación a su lectura, nosotros ofrecemos aquí un resumen en diez puntos, que hemos formulado como acróstico con el nombre de Arturo Sosa. Los seis primeros rasgos siguen un itinerario más biográfico o cronológico, apoyados en el nombre de Arturo (abrir los ojos, recuerdo, tiempo de concilio, universidad, revista, oficina provincial). Los cuatro últimos rasgos, tomados en el apellido del P. Sosa, son más temáticos y más programáticos: sujeto apostólico, organizar, Señor, articulación.

 Arturo: la historia de vida del General

  •  Abrir los ojos. De su infancia destaca queéramos una familia muy extendida, donde compartíamos espacio varias generaciones. Para mí fue muy importante estar tan juntos. Nuestras casas no tenían muros, no había distinción entre un jardín y otro, todos vivíamos conjuntamente. Éramos una familia muy católica, aunque poco expresiva en su religiosidad. En ese entorno aprendí a ver la realidad desde la perspectiva de ir más allá de lo que hay, de que las cosas no son necesariamente como están. Me crié siempre batallando por ir un poco más allá de lo que había”. Los viajes con su padre eran “como un constante abrir los ojos a una realidad siempre más grande, a no quedarme encerrado en lo que ya conocía”.
  • Recuerdos del colegio: “Si soy sincero no me acuerdo de la química o la matemática, pero sí recuerdo muy bien haber creado grupos dentro del colegio como la Congregación Mariana, el centro de estudiantes… teníamos mucha actividad de este tipo. Esto tiene mucho que ver con el nacimiento de mi vocación al haber experimentado la dimensión de sentido de la vida cuando te entregas a los demás”.
  • Tiempo de Concilio: “El Concilio tuvo mucha importancia para mí, fue sin duda una gran noticia. Lo seguimos como si fuera una novela. La Congregación Mariana era como el lugar donde nuestra reflexión vinculaba lo social con lo espiritual y era allá donde leíamos los documentos que alimentaron la reflexión semanal de nuestros grupos durante los cuatro años. Lo seguíamos muy paso a paso…”
  • Universidad. Cuatro son las universidades claves de la vida de Arturo Sosa: la Universidad Central de Venezuela, donde se doctoró en Ciencias Políticas. “Se trataba de la universidad más importante del país, donde además había jesuitas profesores y llevábamos la parroquia universitaria. Era un ambiente muy importante para la Compañía, empeñada en mantener presencias no solamente en la Universidad Católica, sino también en la Central donde había mucha más amplitud de discusión ideológica”. En segundo lugar, la Universidad Católica Andrés Bello. de donde se licenció en Filosofía (1972) y en la que fue profesor en la Cátedra de Cambio Social en Venezuela, en la Escuela de Ciencias Sociales. Tercero, la Universidad Táchira, en la frontera con Venezuela: en su periodo como Rector (2010-2014), “hicimos un campus nuevo, creció el número de estudiantes, pero sobre todo pusimos mucho énfasis en fomentar el contacto con la realidad, clave de nuestro concepto de formación integral que va más allá de lo académico”. Por ello, “logramos un trabajo interesantísimo porque los estudiantes participaban en las actividades de la pastoral y los centros educativos, y el resto de las obras utilizaban la universidad como centro de referencia”. Finalmente, su etapa en Roma como Delegado de las Casas Internacionales: “el gran sueño ahora es que se constituya el consorcio universitario entre las tres instituciones clásicas de la Compañía en Roma” [la Pontificia Universidad Gregoriana, del Pontificio Instituto Bíblico y del Pontificio Instituto Oriental].
  • Revista. Ya desde su época de “maestrillo”, como jesuita en formación, Arturo Sosa empezó a colaborar en el Centro Gumilla y su Revista SIC, en los que trabajaría durante 18 años, entre 1985 y 1994. Se trata de un Centro de Investigación y Acción Social (CIAS), de algún modo semejante a lo que hoy pueda suponer entreParéntesis, salvando las obvias distancias. “Intentábamos hacer un seguimiento mensual de la realidad social además de fomentar la formación socioeconómica de estudiantes, grupos de las parroquias, grupos populares… Teníamos una reflexión común muy interesante y esos años me dediqué a escribir, leer, discutir, y participar en cursos de formación
  • Oficina provincial. El P. Arturo Sosa fue superior provincial de Venezuela entre 1996 y 2004. En esa época “ya se veía que los cambios sociales iban a ser fuertes y se necesitaba fortalecer la identidad de la provincia”, por lo cual se decidió “hacer un proyecto apostólico de largo plazo, hasta el 2020, que aún está en marcha. Aquellos años fueron muy intensos, fue una reflexión muy interesante en la que la oficina provincial era únicamente un catalizador, se implicó a muchísima gente, laicos y jesuitas, y duró varios años hasta llegar a las grandes orientaciones de la provincia”

Sosa: el proyecto para un Generalato

  • Sujeto apostólico. Siendo provincial de Venezuela, “logramos dar un sentido de sujeto apostólico. Esa expresión que hoy todo el mundo usa, la inventamos en Venezuela en ese tiempo. Ahí viví en primera persona la intuición de que la misión apostólica no nos pertenece. (…) A raíz de este movimiento comenzó la necesidad de crear condiciones para fomentar la identidad compartida
  • Organizar: “La Compañía no tiene muchas dudas de cuál es su misión, pues lo que formuló la CG 32 y reformularon las siguientes ya se ha hecho sangre en nuestra gente. Podemos decir que ya sabemos lo que podemos ofrecerle a la Iglesia. El gran desafío de la Compañía de Jesús es ahora cómo nos organizamos para ser eficaces en esa misión. Por eso introduje el otro tema de la profundidad intelectual, porque no es una cuestión de copiar modelos, sino de crear. Crear significa entender. La creación es un proceso intelectual muy arduo. Entender lo que está pasando en el mundo de hoy, en la Iglesia de hoy, poder entender la fe… es lo que nos puede dar las claves para focalizar la misión sobre la que ya hemos encontrado un gran consenso y encontrar los modos más eficaces de hacerlo.
  • Señor. “Estoy convencido que no hay Compañía si no es “de Jesús”. Y esto tiene dos vertientes: no habrá Compañía si no hay una unión íntima con el Señor, y por otro lado si verdaderamente es de él, confiamos que nos ayude a cuidar de ella. Creo que esa centralidad es una de nuestras claves: si la persona de Jesucristo no está delante de nosotros, dentro de nosotros y con nosotros todos los días, la Compañía no tiene razón de ser. Una consecuencia de esta intuición es la certeza de que se trata de “su” misión, la misión que compartimos nosotros es la de Jesús, junto con todos los demás que comparten dicha llamada. Por eso hay dos temas que me parecen fundamentales, y que abordé en la homilía de la Eucaristía de acción de gracias: la colaboración y la interculturalidad”.
  • Articulación. El P. Sosa destaca “tres experiencias muy fuertes de construcción conjunta” en los años de Provincial: la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL) como apuesta por la articulación; el nacimiento de la Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) y su crecimiento hacia una “red efectiva”; y otra experiencia de articulación supra-provincial, “el nacimiento de Fe y Alegría y su transformación en una red internacional”; ahí aprendí que “las redes son especialmente importantes desde las fronteras, donde los recursos son muy escasos”. Esta experiencia se completó y se intensificó, con un enfoque aún más global, en la época romana que ya hemos mencionado.

Como resumen, rescatamos otra clave en esta entrevista, que es la palabra confirmación, tan ignaciana y tan nuclear en el proceso de discernimiento espiritual. Al inicio de la entrevista, el P. Sosa dice entiende su elección como Prepósito general “como una confirmación de la dirección que comenzó la Compañía en tiempo de Arrupe. Entiendo esta elección como una confirmación de que hay que seguir por aquí. Pero yo, personalmente, soy como muchos jesuitas de mi generación”, en el sentido de ser sencillamente “uno de tantos jesuitas de la Compañía latinoamericana que ha intentado poner en práctica lo que las Congregaciones han dicho en los últimos 40 años”.

Ya hacia el final de la entrevista, hablando de la relación con el papa Francisco, vuelve a esta misma cuestión. “En este tiempo Francisco nos está confirmando que estamos en la dirección propia de la misión de la Compañía. Incluso nos anima a ir más allá, como si dijera: “ustedes están todavía muy atrás en lo que pueden hacer“. Es el Santo Padre, con su ejemplo y con su conocimiento de la Compañía, el que continuamente nos confirma que estamos en buena dirección”.

En este vídeo puede ver un extracto de la entrevista:

 

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